domingo, 7 de noviembre de 2010
Alfredo Jalife: Götterdämmerung global: Bernanke aniquila las finanzas (y el sionismo finnanciero internacional)
martes, 23 de marzo de 2010
Los chinos ven claro: Nuevo libro señala a la mafia y perversion financiera judeo-sionista como controladora de la riqueza global
Bien por China, que vea claro por que tarde o temprano el capital judío verá como mermarla o invadirla así como sucedió ya en Francia, Inglaterra, Alemania, Estados Unidos, pero oriente es otra cosa.
la noticia en el periódico israelí:
Anti-Semitism makes it to China? - Israel Jewish Scene, Ynetnews
Poco a poco las piezas se unen y las personas se percatan.
lunes, 8 de marzo de 2010
La banca judeo-anglosajona al ataque: Guerra financiera: ¿aniquilar al euro para que sobreviva el dólar?
Alfredo Jalife-RahmeDe París a Berlín, altos funcionarios y la prensa han expuesto la malignidad letal de los especuladores asentados, para no decir cobijados, en Londres y Wall Street –donde destacan los operadores diabólicos del sionismo financiero global–, quienes han vapuleado al euro y tienen arrinconado a lo que la prensa británica en forma despectiva denomina PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España).Cuando no se vislumbra todavía una salida a la crisis griega, susceptible de generar un efecto dominó en el sur mediterráneo y que ha colocado al euro contra la pared, la canciller alemana, Angela Merkel, fustigó (estérilmente, a nuestro juicio) a los especuladores y exigiócontrolar el mercado de los derivados financieros que fueron usados para lucrar con el estrés económico griego(The Times, 6/3/10).
Tras una reunión, sin resultados tangibles, con el atribulado primer ministro griego, Georgios Papandreou, Merkel declaró que discutirá laregulaciónde los tóxicos CDS (credit default swaps) con EU:debemos tener éxito en frenar el juego de los especuladores contra los estados soberanos.
Merkel consideró, en forma coloquial, que los CDSconsisten en asegurar la casa del vecino para destruirla y ganar dinero de la operación, por lo que se había convertido enun tema globalque requería tomar medidas con EU. ¿Para qué sirve entonces el G-20?
El asunto de los derivados financieros no es recientementeglobal: lo venimos tratando desde la década de los noventa (antes de la aparición teratológica de los CDS) y, a escala europea, hasta el entonces primer ministro gaullista Jacques Chirac, en una cumbre del G-7, los había calificado desida financiero.
Tampoco Merkel puede deslindarse de los juegos especulativos de la banca alemana, en particular de Deutsche Bank, uno de los principales apostadores globales de los derivados.
¿Estará enterada Merkel de que en EU Obama reina mientras Goldman Sachs gobierna? ¿Con quién se coordinará entonces?
Suena increíble, para quienes no somos adictos a lacontabilidad creativay a lasinnovaciones financieras, que un puñado de especuladores, aparentemente apátridas (su organigrama genealógico lleva en formasorprendente, en gran medida, al Minotauro del sionismo financiero global cómodamente asentado en Wall Street y la City), pueda destruir a países enteros, lo cual viene sucediendo desde el efecto tequila en México hasta el efecto dragón en Indonesia.
Los CDS son unos ingeniosos instrumentos especulativos del mercado de los derivados –que navegan comosegurossin disponer la capitalización de las aseguradoras– con los que se apuesta (literal) sobre la viabilidad (su quiebra: default) de la deuda soberana de los países.
En realidad, los CDS son unos vulgares swaps apalancados: es decir, altamente endeudados con créditos fáciles y baratos proveídos por la banca de inversiones israelí-anglosajona.
Los letales CDS se encontraron detrás de la quiebra de Lehman Brothers, el indeleble 15 de septiembre de 2008, que gestó en EU la crisis financiera global que se convirtió luego en una crisis multidimensional.
Como se trata de derivados financieros desregulados que gozan de los privilegios de lacontabilidad invisible(off-balance-sheet) que inundan los paraísos fiscales (off-shore) –la piratería financiera anglosajona posmoderna– se calcula que su monto es equivalente al PIB global: 60 millones de millones (trillones en anglosajón) de dólares.
Su monto pudiera ser mucho mayor cuando voces conocedoras del mercado de los derivados financieros, que incluyen a los ominosos hedge funds (fondos de cobertura de riesgos) y sus prolíficas nuevas variedadesinnovadoras(como los CDS y otros engendros similares), pudieran ascender a la escalofriante cifra de un cuatrillón (en anglosajón: mil millones de millones: 10 a la decimoquinta potencia), es decir, mil billones en castizo.
El problema no son tanto los CDS sino el mercado entero de los derivados financieros que le han conferido su inconmensurable poder a la banca israelí-anglosajona que domina las plazas de Wall Street y la City y a sus gobiernos respectivos, como quedó refrendado en el reciente rescate bancario.Ha quedado asentado el papel pernicioso que jugó Goldman Sachs, el verdadero poder tras el trono en EU, paraasesoraral gobierno griego en sus trampas contables (mediante ingeniosos swaps de derivados, al estilo de Banxico para abultar sus inexistentes reservas de divisas) con el fin de ingresar a la eurozona.
Un artículo de Susan Pulliam, Kate Nelly y Carric Mollenkamp en la edición europea del The Wall Street Journal, “Los hedge funds se coaligan para debilitar al euro” (26/2/10), detalla la exclusiva (sic)cena de ideas (¡supersic!)en Manhattan a principios de febrero donde los pesos pesados de los hedge funds acordaron golpear al euro y llevarlo hasta la paridad deuno a unocon el dólar.
Entre los magnos especuladores, para no decir hienas globales, se encontraron Soros Fund Management LLC (propiedad del conocido depredador global George Soros, un instrumento de los banqueros esclavistas Rothschild, que navega con máscara defilántropo) y SAC Capital Avisors LP (propiedad del controvertido Steven A. Cohen: su ex esposa Patricia no lo baja de hampón), el polémico jugador profesional de póker (no es broma) David Einhorn, presidente de Greenlight Capital Inc, y Donald Morgan, mandamás de Brigade Capital Management LLC.
Karl West, del The Daily Mail (27/2/10), acusa a Soros de encontrarse detrás del “complot (¡extrasupersic!) de los hedge funds para lucrar con la caída del euro”.Hans Hufschmid, anterior ejecutivo de Salomon Brothers (adquirido por el insolvente Citigroup donde laborará Zedillo en gratificación a sus felonías con el Fobaproa/IPAB), hoy a cargo de GlobeOp Financial Services SA que administra hedge funds en Londres y Nueva York, declaró quees una oportunidad de hacer mucho dinero.
Entre quienes han apostado CDS contra Grecia se encuentran Goldman Sachs (¡extrasupersic!), JP Morgan Chase & Co, Bank of America/Merrill Lynch, Barclays PLC y Paulson & Co Inc: es decir, la crema y nata del poder financiero de EU y Gran Bretaña.
Goldman Sachs usó hasta el cansancio a los griegos y hoy los desecha al basurero financiero global: una tragedia que nunca imaginaron sus geniales dramaturgos Eurípides, Sófocles y Esquilo juntos.
El peor error de juicio consiste en creer que tales entidades financieras israelí-anglosajonas frescamente rescatadas por los gobiernos de EU y Gran Bretaña se mueven en forma autónoma y descoordinada, y sin la tácita anuencia de sus pusilánimes gobernantes, a quienes sus banqueros controlan en última instancia.En medio de la sequía crediticia global y de la quiebra inocultable del modelo anglosajón, ¿asistimos a una guerra financiera que no se atreve a decir su nombre entre el dólar y el euro en la lucha sin cuartel para atraer los capitales flotantes?
Sus implicaciones geopolíticas son ya colosales y tienen en la mira balcanizar y vulcanizar la eurozona y la Unión Europea.
lunes, 22 de septiembre de 2008
Wall Street el fin de una era, al menos como le conocimos.
http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601087&sid=aoDmO_d0IJSU&refer=home
Goldman, Morgan Stanley Bring Down Curtain on an Era (Update2)
By Christine Harper and Craig Torres
Sept. 22 (Bloomberg) -- The Wall Street that shaped the financial world for two decades ended last night, when Goldman Sachs Group Inc. and Morgan Stanley concluded there is no future in remaining investment banks now that investors have determined the model is broken.
The Federal Reserve's approval of their bid to become banks ends the ascendancy of the securities firms, 75 years after Congress separated them from deposit-taking lenders, and caps weeks of chaos that sent Lehman Brothers Holdings Inc. into bankruptcy and led to the rushed sale of Merrill Lynch & Co. to Bank of America Corp.
``The decision marks the end of Wall Street as we have known it,'' said William Isaac, a former chairman of the Federal Deposit Insurance Corp. ``It's too bad.''
Goldman, whose alumni include Henry Paulson, the Treasury Secretary presiding over a $700 billion bank bailout, and Morgan Stanley, a product of the 1933 Glass-Steagall Act that cleaved investment and commercial banks, insisted they didn't need to change course, even as their shares plunged and their borrowing costs soared last week.
By then, it was too late. As financial markets gyrated -- the Dow Jones Industrial Average whipsawed 1,000 points in the week's last two days -- and clients defected, executives at the two firms concluded they had no choice. The Federal Reserve Board met at 9 p.m. yesterday and considered applications delivered that day, said Michelle Smith, a spokeswoman for the central bank. The decision was unanimous, she said.
`Blood in Water'
``There's blood in the water in the industry and the sharks are circling,'' Peter Kovalski, who helps oversee about $10 billion at Alpine Woods Capital Investors LLC, said at the end of last week. ``It all comes down to perception and the current trust within the community.''
Morgan Stanley rose 16 percent to $31.60 as of 9:31 a.m. in New York Stock Exchange composite trading. Goldman advanced 3 percent to $133.37.
Wall Street hasn't had such a shakeup since the 1980s, when firms including Morgan Stanley and Bear Stearns Cos. went public and London's financial markets were altered forever with the so- called Big Bang reforms implemented in 1986. Bear Stearns disappeared in March, when it was bought by JPMorgan Chase & Co.
The announcement paves the way for the two New York-based firms, both of which will now be regulated by the Fed, to build their deposit base, potentially through acquisitions. That will allow them to rely more heavily on deposits from retail customers instead of using money borrowed in the bond market -- the leverage that led to the undoing of Bear Stearns and Lehman.
Depositors Rule
Morgan Stanley has taken $15.7 billion of writedowns and losses on mortgage-related securities and other types of loans since the credit crunch started last year. Goldman's tally stands at about $4.9 billion. While both companies have remained profitable and avoided money-losing quarters suffered by Lehman and Merrill Lynch, their revenue from sales and trading and investment banking has been declining this year.
``Deposit-banking is king right now,'' said David Hendler, an analyst at CreditSights Inc. in New York. ``It's the only meaningful critical-mass way to make money.''
Mitsubishi UFJ Financial Group Inc., Japan's largest bank, said today it will pay up to 900 billion yen ($8.4 billion) for as much as a fifth of Morgan Stanley. The deal would mark the biggest overseas acquisition by a Japanese financial company, according to data compiled by Bloomberg.
Building Deposit Base
The Japanese bank will become ``a valuable partner as we transition to a bank holding company and build our bank services and deposit base,'' Morgan Stanley Chief Executive Officer John Mack said in a statement today.
The deal announced today came after Morgan Stanley held talks last week to pursue a merger with Wachovia Corp. That deal became less likely now that Morgan Stanley is becoming a bank holding company, said Tony Plath, a finance professor at the University of North Carolina at Charlotte.
Morgan Stanley, the second-biggest securities firm until this week, had $36 billion of deposits and 3 million retail accounts at the end of August. The company plans to convert its Utah-based industrial bank into a national bank.
``This new bank holding structure will ensure that Morgan Stanley is in the strongest possible position,'' Chairman and CEO Mack, 63, said in a statement last night. ``It also offers the marketplace certainty about the strength of our financial position and our access to funding.''
Citigroup, JPMorgan
Goldman, the largest and most profitable of the U.S. securities firms, will become the fourth-largest bank holding company. The firm already has more than $20 billion in customer deposits in two subsidiaries and is creating a new one, GS Bank USA, that will have more than $150 billion of assets, making it one of the 10 largest banks in the U.S., the firm said in a statement last night. The firm will increase its deposit base ``through acquisitions and organically,'' Goldman said.
``Goldman Sachs, under Federal Reserve supervision, will be regarded as an even more secure institution with an exceptionally clean balance sheet and a greater diversity of funding sources,'' Lloyd Blankfein, 54, Goldman's chairman and CEO, said in the statement.
The Washington-based Fed is the primary regulator of bank- holding companies, which are firms that own or control banks. Citigroup Inc., Bank of America Corp. and JPMorgan are bank- holding companies regulated by the Fed.
Less Risky
Securities firms, by contrast, had been regulated by the Securities and Exchange Commission. The SEC's future becomes dimmer with the change in Goldman and Morgan Stanley's structures.
``You can't kiss goodbye to the last two important investment banks without noting that the house is empty,'' said David Becker, a former SEC general counsel who is now a partner at Cleary Gottlieb Steen & Hamilton in Washington. ``It's a downward spiral where the less significant the population you regulate, the less your available resources.''
The change is also likely to lead to less risk-taking by the companies and possibly lower pay for their employees. Both Goldman and Morgan Stanley held more than $20 of assets for every $1 of shareholder equity, making them dependent on market funding to operate.
Goldman, in particular, has been remarkable for the high bonuses it pays to its employees. Goldman's CEO and two co- presidents were each paid more than $67 million last year.
``They're going to have to protect their deposit bases by law, and the days of high leverage are gone,'' said Charles Geisst, a finance professor at Manhattan College in Riverdale, New York, who wrote ``Wall Street: A History.'' ``The days of the big bonuses are gone.''
To contact the reporter on this story: Christine Harper in New York at charper@bloomberg.net.
Last Updated: September 22, 2008 09:38 EDT
