El gobierno secreto que dirige a Estados Unidos
Entrevista de la Red Voltaire de Francia al profesor Peter Dale Scott
En un libro que por fin se publica en francés, el profesor Peter Dale Scott recorre la historia del «Estado profundo» en Estados Unidos, o sea la estructura secreta que dirige la política exterior y la política de defensa de ese país más allá de las apariencias democráticas. Este estudio ofrece la ocasión de poner bajo los reflectores al grupo que organizó los atentados del 11 de septiembre y que se financia a través del tráfico mundial de droga. Se trata de un libro de referencia cuya lectura aconsejan ya las academias militares y diplomáticas.
Red Voltaire: Profesor Scott, sabiendo que su trabajo no dispone aún de la notoriedad que debería tener el mundo francófono, ¿pudiera usted comenzar proporcionándonos una definición de qué es la «la Política profunda» (Deep Politics) y explicándonos la diferencia entre lo que usted llama el «Estado profundo» y el «Estado público»?
Peter Dale Scott: La expresión «Estado profundo» viene de Turquía. Hubo que inventarla en 1996, después del accidente de un auto Mercedes que rodaba a toda velocidad y cuyos pasajeros eran un miembro del parlamento, una reina de belleza, un importante capitán de la policía local y el principal traficante de droga de Turquía, quien dirigía además una organización paramilitar –los Lobos Grises – que asesinaba gente. Se hizo entonces evidente que existía en Turquía una relación secreta entre la policía –que oficialmente estaba buscando al hombre que se encontraba en aquel auto con un jefe de la policía– y los individuos que cometían crímenes en nombre del Estado.
El Estado para el que se cometen crímenes no es un Estado que puede mostrar su propia mano al público. Es un Estado escondido, una estructura secreta.
En Turquía le llamaron el «Estado profundo» [1], y yo mismo venía hablando desde hace tiempo de «Política profunda», así que utilicé esa expresión en mi libro La Route vers le Nouveau Désordre Mondial [En español, El Camino hacia el Nuevo Desorden Mundial. NdT.].
Yo definí la política profunda como el conjunto de prácticas y de disposiciones políticas, intencionales o no, habitualmente criticadas o no mencionadas en el discurso público, además de no reconocidas. O sea que la expresión «Estado profundo» –concebida en Turquía– no es cosa mía. Se refiere a un gobierno paralelo secreto organizado por los aparatos militares y de inteligencia, financiado por la droga, que se implica en acciones de violencia de carácter ilícito para proteger el estatus y los intereses del ejército de las amenazas que representan los intelectuales, los religiosos y en ocasiones el gobierno constitucional.
En en libro La Route vers le Nouveau Désordre Mondial, adapto un poco esa expresión para referirme a la más amplia conexión que hay, en Estados Unidos, entre el Estado público constitucionalmente establecido, por un lado, y las fuerzas profundas que se mueven en segundo plano de ese Estado: las fuerzas de la riqueza, del poder y de la violencia que están fuera del gobierno.
Esa conexión podríamos llamarla la «puerta trasera» del Estado público, [puerta] que sirve de acceso a fuerzas oscuras situadas fuera del marco legal.
La analogía con Turquía no es perfecta ya que lo que hoy hemos podido observar en Estados Unidos no es tanto una estructura paralela sino más bien una amplia zona o ambiente de contactos entre el Estado público y fuerzas oscuras invisibles . Pero esa conexión es considerable, y se necesita una apelación como «Estado profundo» para describirla.
Red Voltaire: Usted escribió su libro La Route vers le Nouveau Désordre Mondial, en momentos en que el régimen de Bush se hallaba en el poder y después lo reactualizó con vistas a la traducción al francés. ¿Piensa usted que el Estado profundo se ha debilitado, lo cual favorecería al Estado público, como resultado de la elección de Barack Obama? ¿O, por el contrario, se ha reforzado con la crisis y con la actual administración?
Peter Dale Scott: Después de 2 años de presidencia de Obama, tengo que llegar tristemente a la conclusión de que la influencia del Estado profundo, o más exactamente de lo que yo llamo en mi último libro «La Máquina de Guerra estadounidense» (American War Machine ), ha seguido extendiéndose, como lo ha hecho bajo cada presidente de Estados Unidos desde la época de Kennedy.
Un importante síntoma de ello es la manera en que Obama, a pesar de su retórica de campaña, ha seguido ampliando el campo de aplicación del secreto dentro del gobierno de Estados Unidos y como ha seguido castigando a quienes lanzan llamados de alerta: su campaña contra Wikileaks y contra Julian Assange, quien ni siquiera ha sido inculpado aún por el menor crimen, no tiene precedentes en la historia de Estados Unidos.
Sospecho que el miedo a la publicidad que se percibe en Washington viene de que existe la conciencia de que las políticas de guerra de Estados Unidos están cada vez más desvinculadas de la realidad.
En Afganistán, Obama parece haber capitulado ante los esfuerzos del general Petraeus y de otros generales que querían garantizar que las tropas estadounidenses no comenzaran a retirarse de las zonas de combates en 2011, como había adelantado Obama cuando autorizó un aumento del número de soldados en 2009. El último libro de Bob Woodward, que se titula Obama's Wars(Las guerras de Obama), reporta que durante aquel largo combate que se produjo dentro de la administración para determinar si había que decidir una escalada militar en Afganistán, Leon Panetta, el director de la CIA, le aconsejó a Obama que «ningún presidente democrático puede ir en contra de los consejos del ejército… Así que hágalo. Haga lo que ellos le dicen.» Obama dijo recientemente a soldados estadounidenses en Afganistán: «Ustedes cumplen sus objetivos, ustedes tendrán éxito en su misión». Este eco de testimonios anteriores –tontamente optimistas– de Petraeus muestra por qué no se hizo en la Casa Blanca una evaluación realista del desarrollo de la guerra en diciembre de 2010, a pesar del mandato recibido al comienzo.
Al igual que Lyndon Johnson antes que él, el presidente está atrapado ahora en un cenagal que no se atreve a perder, y que amenaza con extenderse a Pakistán así como a Yemen, si no más lejos aún. Yo sospecho que las fuerzas profundas que dominan los dos partidos políticos son ahora tan poderosas, tan coincidentes, y por sobre todo están tan interesadas en las ganancias que la guerra genera, que un presidente está más lejos que nunca de oponerse a ese poder, ni siquiera ahora cuando se hace cada vez más evidente que la era de dominación mundial de Estados Unidos, al igual que sucedió en su tiempo con la de Gran Bretaña, está a punto de terminar.
En ese contexto, Obama –sin debate ni revisión– ha prolongado el estado de urgencia interna proclamado después del 11 de septiembre (11S), con las drásticas limitaciones de los derechos civiles que ello implica. Por ejemplo, en septiembre de 2010 el FBI tomó por asalto las oficinas de pacíficos defensores de los derechos humanos en Minneapolis y en Chicago basándose en una decisión reciente de la Suprema Corte, según la cual la libertad de expresión y el activismo no violentos reconocidos en la Primera Enmienda se convierten en crímenes si están «coordinados con» o «bajo la dirección» de un grupo extranjero designado «terrorista». Es importante señalar que en 9 años el Congreso no se ha reunido ni una sola vez para discutir el estado de urgencia decretado por George W. Bush después del 11S, estado de urgencia que por lo tanto permanece en vigor hoy en día.
En 2009, el ex congresista Dan Hamburg y yo exhortmos de manera pública al presidente Obama para que pusiera fin al estado de urgencia y llamamos al Congreso a que realizara las audiencias que su responsabilidad requiere. Pero el 10 de septiembre de 2009, Obama,
sin la menor discusión, prolongó de nuevo el estado de urgencia del 11S y lo hizo otra vez al año siguiente. Mientras tanto, el Congreso ha seguido ignorando las obligaciones que le impone su propio estatuto.
Un congresista explicó a uno de sus electores que lo previsto en la National Emergencies Act se ha hecho inoperante por causa de la COG (Continuity of Government) [En español, Continuidad del Gobierno. NdT.], un programa ultrasecreto destinado a organizar la dirección del Estado en caso de situación de urgencia nacional. El programa de la COG fue parcialmente aplicado el 11 de septiembre por Dick Cheney, uno de los principales arquitectos de ese programa desarrollado dentro de un comité que opera fuera del gobierno regular desde 1981 [Ver a continuación más detalles sobre la COG. NdT de inglés]. De ser cierto que las disposiciones de la National Emergencies Act se han hecho inoperantes por causa de la COG, ello indicaría que el sistema constitucional de contrapoderes ya no se aplica en Estados Unidos, y que los decretos secretos predominan ahora sobre la legislación pública.
Red Voltaire: En ese contexto, ¿por qué el Congreso de Estados Unidos no desempeña su papel en la limitación de los poderes secretos que se instauró después del Watergate? ¿Qué consecuencias tuvieron entonces la expulsión de Nixon y el fortalecimiento de la supervisión del Congreso sobre las operaciones secretas de los servicios de inteligencia estadounidenses?
Peter Dale Scott: La estrategia de Nixon para Vietnam consistió en tratar de obtener el apoyo del bando opuesto llegando a acuerdos estratégicos tanto con la Unión Soviética como con China. Esto encontró una violenta oposición tanto de parte de los «halcones» como de parte de las «palomas» en el seno de una nación profundamente dividida, y yo creo que los «halcones» provenientes tanto de la CIA como del Pentágono fueron partícipes de la crisis fabricada del Watergate, que dio lugar a la dimisión forzosa de Nixon.
Después del Watergate, las «palomas» del Congreso –al que se aplicó por entonces el sobrenombre de «McGovernite»– de 1974 implantaron cierto número de reformas en nombre de políticas más abiertas y públicas, aboliendo un estado de urgencia que se había mantenido desde la época de la guerra de Corea y estableciendo las restricciones jurídicas y legislativas sobre la CIA y sobre otros aspectos del gobierno secreto. Esas reformas tuvieron como respuesta una movilización concertada tendiente a revertirlas y a restablecer el statu quo anterior.
Ese debate político implicaba la existencia, en el seno de la dirección del país, de un desacuerdo entre los llamados «negociantes» y los «prusianos» y la cuestión era saber si, después del fiasco de Vietnam, Estados Unidos debía esforzarse por volver a su anterior papel de nación eminentemente comerciante o si debía responder a la derrota de Vietnam con un aumento suplementario de sus fuerzas armadas.
Esa lucha burocrática e ideológica fue a la vez una lucha por el control del Partido Republicano. Aquello terminó provocando la caída de Nixon y el gradual redireccionamiento –durante la presidencia de Ford– de la política exterior de Estados Unidos de coexistencia pacífica con la Unión Soviética hacia planes tendentes a debilitar y posteriormente a destruir –bajo la administración Reagan– lo que este último llamó «el Imperio del Mal». Fue así como, en octubre de 1975, la implicación muy probable de Dick Cheney y de Donald Rumsfeld en la revolución palaciega que los historiadores designan con el nombre de «Matanza de Halloween» significó la derrota del republicanismo moderado de Nelson Rockefeller. Aquello significó la reorganización del equipo de Ford, preparando así el fin de la distensión.
Dick Cheney y Donald Rumsfeld, que por entonces dirigían el equipo de la Casa Blanca del presidente Gerald Ford, y controlaban el Departamento de Defensa, desempeñaron un papel decisivo en el triunfo final de los prusianos, al alejar a Henry Kissinger y nombrar como director de la CIA a George H. W. Bush, quien elaboró desde allí un nuevo estimado, más alarmista, de la amenaza soviética, dando así lugar a la correspondiente explosión de los presupuestos de defensa y al sabotaje de la política de distensión.
Desde entonces, hemos podido observar en la economía estadounidense una influencia cada vez más importante de lo que Dwight D. Eisenhower había llamado, en el histórico discurso de fin de mandato que pronunció el 17 de enero de 1961, el «complejo militaro-industrial».
Hoy en día nos encontramos sometidos a un nuevo estado de urgencia ampliado, y la supervisión del Congreso sobre las operaciones secretas del Estado profundo de Estados Unidos se ha hecho casi inexistente. Por ejemplo, la supervisión con mandato jurídico del
Congreso sobre las operaciones secretas de la CIA se ha evitado con éxito gracias a la creación, en 1981, del Joint Special Operations Command (JSOC) en el Pentágono, al igual que la supervisión sobre las operaciones que dirigió el general Stanley McChrystal antes de su nombramiento como comandante de las tropas de la OTAN en Afganistán.
Red Voltaire: En su anterior respuesta usted mencionó brevemente el importante papel de George Bush padre en el sabotaje de la política de distensión que había implementado Kissinger. Fue sin embargo muy breve el periodo de Bush a la cabeza de la CIA. ¿El reemplazo de George H. W. Bush por el almirante Stanfield Turner, más moderado, a la cabeza de esa agencia incrementó el control de las operaciones secretas de los diferentes elementos del Estado profundo de Estados Unidos?
Peter Dale Scott: No, en lo absoluto. Sucedió lo contrario ya que ciertos actores claves de lo que acabo de explicar, ya excluidos de la CIA como consecuencia de la nominación del almirante Turner, se buscaron una nueva «casa» trabajando para el llamado Safari Club. El Safari Club era una organización secreta fuera de todo control que reunía a los directores de los servicios de inteligencia de numerosos países –como Francia, Egipto, Arabia Saudita e Irán. Estimulada por el entonces director del espionaje francés, el difunto Alexandre de Marenches, esa organización tenía como objetivo completar secretamente las acciones de la CIA mediante la realización de otras operaciones anticomunistas en África, Asia Central y Medio Oriente –operaciones que escapaban a todo control del Congreso estadounidense.
En 1978, Zbigniew Brzezinski –que no era miembro del Safari Club– implementó una forma de escapar al control del almirante Turner mediante la creación de una unidad especial de la Casa Blanca con Robert Gates, el actual secretario de Defensa, que era por aquel entonces un joven agente operacional de la CIA. Bajo la dirección de Brzezinski, oficiales de la CIA se aliaron a la agencia de inteligencia de Irán, la SAVAK, para enviar agentes islamistas a Afganistán, hasta que se llegó a la invasión por parte de la Unión Soviética en 1980.
La siguiente década, que se caracterizó por la implicación secreta de la CIA en Afganistán, fue determinante en la transformación de aquel país en un vivero de cultivo de la amapola del opio, del tráfico de heroína y del islamismo yihadista.
Hay muy buenos libros sobre ese tema publicados hace algunos años–uno por Tim Weiner, el otro por John Prados. Pero, como se dirigieron a oficiales de la CIA que les mostraron sólo algunos documentos que acababan de ser desclasificados, esos autores no hablan de la droga en sus libros.
La conexión de los narcóticos es tan profunda que no se menciona en los documentos de la CIA que se han hecho públicos. Pero la cooperación de la CIA, dirigida por William Casey desde 1981, con el banco de la droga llamado Bank of Credit and Commerce International (BCCI) estimuló la creación en Afganistán de una inmensa narcoeconomía, cuyas consecuencias desestabilizadoras ayudan a explicar por qué hay soldados de la OTAN, afganos y pakistaníes muriendo a diario en esos lugares [2].
El BCCI fue un enorme banco de lavado de fondos provenientes de la droga. Corrompía, con sus presupuestos y sus recursos, a políticos de primer plano en el mundo entero… presidentes, primeros ministros… Y una parte de ese dinero sucio –de eso no se habla mucho, pero es la realidad– llegaba a políticos en Estados Unidos, a políticos de los dos partidos, y esa es una de las principales razones que explican por qué nunca logramos que el Congreso abriera una investigación contra el BCCI. Hubo de hecho un informe del Senado, que fue publicado, firmado por un republicano, Hank Brown, y por un demócrata, John Kerry. Y Brown felicitó a Kerry por haber tenido el coraje de escribir aquel informe cuando tantas personas de su partido estaban vinculadas al BCCI.
Este banco fue un componente primordial en la creación de conexiones con gente como Gulbuddin Hekmatyar, quizá el principal traficante de heroína del mundo entero en los años 1980. Se convirtió [Hekmatyar] en el principal beneficiario de la generosidad de la CIA, que se completó con una suma similar de dinero procedente de Arabia Saudita. ¡Hay algo nefasto en este tipo de situaciones!
Red Voltaire: En 1976, Jimmy Carter fue electo sobre la base de un programa de reducción de los gastos militares y de distensión con la Unión Soviética, lo que en realidad no se concretó en los 4 años de su mandato. ¿Puede usted explicarnos por qué? ¿Será que su consejero de Seguridad Nacional, Zbigniew Brzezinski –a quien usted mencionó en su anterior respuesta– desempeñó algún papel en esa política exterior, sensiblemente más agresiva que lo que se esperaba?
Peter Dale Scott: Los medios de difusión presentaban a Carter como un candidato populista, como un granjero sureño cultivador de maní. Pero la realidad profunda era que Carter había sido preparado para la presidencia por Wall Street , particularmente por la Comisión Trilateral, financiada a su vez por David Rockefeller y dirigida por Zbigniew Brzezinski.
Brzezinski, un polaco antisoviético, se convirtió entonces en el consejero de Seguridad Nacional de Carter. Y desde el principio de aquel mandato [Brzezinski] interfirió con frecuencia al secretario de Estado Cyrus Vance para mantener una política una política exterior más antisoviética. En ese aspecto, Brzezinski actuó en contra de los objetivos planteados de la Comisión Trilateral, de la que el presidente Carter había sido miembro.
La idea subyacente de la Comisión Trilateral era una imagen más bien atrayente de un mundo multipolar en el que Estados Unidos hubiesen desempeñado un papel de mediador entre el Segundo Mundo, o sea el bloque soviético, y el Tercer Mundo, que era lo que en ese momento se designaba como los países subdesarrollados o menos desarrollados… Entre paréntesis, yo detesto esa expresión, porque viví en Tailandia y, en ciertos aspectos, ¡ellos están mucho más desarrollados que nosotros!
En resumen, al ser electo, Carter nombró como secretario de Estado a un verdadero trilateralista, Cyrus Vance, y tenía como consejero de Seguridad Nacional a Zbigniew Brzezinski, quien estaba decidido a utilizar el Estado profundo para hacerle a la Unión Soviética tanto daño como le fuera posible. Y la mayor parte de lo que se interpretó como los «éxitos» del régimen de Reagan claramente se inició en la época de Brzezinski.
Fue una renuncia total de aquello a lo que se había comprometido la Comisión Trilateral. El pobre Carter fue electo porque había prometido cortes en el presupuesto de Defensa y, antes de su salida [de la Casa Blanca], había metido al Departamento de Defensa en masivos aumentos presupuestarios que, una vez más, fueron asociados a Reagan aunque en realidad habían comenzado antes.
Por consiguiente, una masiva campaña tendiente a un aumento de los presupuestos de defensa –campaña discretamente realizada por ricos industriales del aparato militar que actuaban a través del Comité sobre el Peligro Presente– llevó la opinión pública estadounidense a fortalecer el esfuerzo de Brzezinski a favor de una presencia y de una política exterior estadounidenses más militantes, sobre todo en el Océano Índico.
Red Voltaire: Después de haber sido un hombre muy influyente con el presidente Gerald Ford, Dick Cheney –junto a su mentor Donald Rumsfeld y junto al vicepresidente George H. W. Bush– fue, a partir de la presidencia de Reagan, uno de los hombres clave del programa ultrasecreto de «Continuidad del Gobierno» (Continuity of Government, COG). ¿Puede usted explicarnos en qué consiste ese programa? ¿Ya se ha aplicado, aunque sea parcialmente?
Peter Dale Scott: Desde el comienzo de la presidencia de Reagan, en 1981, se creó un grupo secreto, fuera del gobierno regular, para trabajar sobre la llamada Continuidad del Gobierno («Continuity of Government» o COG) o, dicho de otra manera, en planes de la COG destinados a organizar la gestión del Estado en caso de urgencia nacional. Ese programa era en principio una extensión de planes preexistentes destinados a responder a un ataque nuclear que anulara la dirección de Estados Unidos. Pero, antes del fin del mandato de Reagan, su orden ejecutiva número 12686 de 1988 modificó los términos [de dichos planes] para que cubrieran cualquier tipo de urgencia.
La COG es otra de las cosas que se asocian a Reagan, pero esos planes en realidad comenzaron en la época de Carter, aunque es posible que este último nunca haya estado al corriente de ello. En efecto, Carter creó la FEMA [la Agencia Federal de Manejo de Situaciones de Urgencia, siglas en inglés], que históricamente siempre fue la estructura de planeación de la COG.
Lo que resulta bastante chocante es que aunque los planes de la COG son planes extremos, el Congreso no estaba al corriente de ellos en los años 1980. Sólo un pequeño grupo –en el que se encontraban Oliver North, Dick Cheney y Donald Rumsfeld– estaba encargado de trabajar en esos planes en virtud de una orden ejecutiva altamente secreta de Reagan emitida en 1981, como ya expliqué antes.
La cuestión de la COG se mencionó públicamente por primera vez en 1987, durante las audiencias sobre el escándalo Irán-Contras, cuando un miembro del Congreso nombrado Jack Brooks le preguntó a Oliver North: «Coronel North, en el marco de su trabajo en el Consejo de Seguridad Nacional, ¿no le asignaron a usted en un momento dado la planificación de la continuidad del gobierno en caso de un desastre de envergadura?»
Agregó el congresista Brooks: «Yo estaba particularmente preocupado, señor presidente, porque leí en varios diarios de Miami y en algunos más que había un plan elaborado, por esta misma agencia, un plan de contingencia en caso de urgencia que suspendería la Constitución de Estados Unidos. Eso me inquietó mucho y me pregunté si era un aspecto en el cual había trabajado él. Yo creo que así es y quería tener esa confirmación.»
El senador Inouye, director de aquella comisión investigadora del Congreso, le respondió con un poco de nerviosismo: «Con todo respeto, ¿puedo pedirle que no se toque ese tema en este momento? Si queremos abordarlo, estoy seguro que pueden hacerse arreglos para una sesión ejecutiva.» Está claro que las preguntas del congresista Brooks eran sobre la «Continuidad del Gobierno», y aquellos arreglos para la realización de una sesión ejecutiva nunca tuvieron lugar.
Cheney y Rumsfeld –dos figuras claves del programa de la COG– siguieron participando en esos planes y ejercicios, muy onerosos, a lo largo de dos décadas sucesivas, incluso en momentos en que, hacia fines de los años 1990, los dos eran directores de empresas privadas que nada tenían que ver con el gobierno. Se ha dicho que el nuevo blanco que sustituyó a la Unión Soviética fue el terrorismo, pero ciertos periodistas han mencionado que desde principios de los años 1980 había importantes planes destinados a hacer frente al tipo de manifestaciones que, según la mentalidad de Oliver North y de otros como él, habían llevado a la derrota de Estados Unidos en Vietnam.
Nadie duda que los planes de la COG se hayan aplicado de manera parcial el 11S, paralelamente a un estado de urgencia proclamado. Este último sigue aún en vigor al cabo de 9 años, a pesar de una ley posterior al Watergate que exige ya sea una aprobación o un cese de una urgencia nacional por parte del Congreso cada 6 meses. Los planes de la COG son un secreto celosamente guardado, pero en los años 1980 hubo informes que señalan que esos planes implicaban medidas de vigilancia y detenciones sin mandato, así como una militarización permanente del gobierno. En cierta medida, esoscambios claramente se aplicaron después del 11S.
No hay manera de determinar cuántos cambios constitucionales ocurridos desde del 11 de septiembre pueden tener su origen en la planeación de la COG.
Sabemos, sin embargo, que nuevas medidas de aplicación de la COG fueron instauradas nuevamente en 2007, cuando el presidente Bush emitió la National Security Presidential Directive 51 (Directiva Presidencial de Seguridad Nacionale, o NSPD-51/HSPD-20). Esa directiva estipulaba lo que la FEMA posteriormente llamó «una nueva visión para garantizar la continuidad de nuestro gobierno», y fue seguida más tarde por un nuevo National Continuity Policy Implementation Plan (Plan de Implementación de la Política de Continuidad Nacionale).
La NSPD-51 invalidó también la PDD 67, que era la directiva de la COG del decenio anterior elaborada por Richard Clarke, quien en ese entonces era el «zar» del contraterrorismo en Estados Unidos desde la época de Clinton. En fin, la NSPD-51 hizo referencia a nuevos
«anexos clasificados sobre la continuidad», señalando que deben «ser protegidos contra toda divulgación no autorizada».
Bajo la presión de algunos de sus electores que se habían movilizado a favor de la apertura de una verdadera investigación sobre el 11S, el congresista Peter DeFazio, miembro de la Comisión sobre la Seguridad Interior, presentó dos pedidos para consultar esos anexos.
Su primer pedido fue rechazado. DeFazio presentó entonces un segundo pedido, mediante una carta firmada por el presidente de su Comisión. El pedido fue rechazado de nuevo. Una vez más, como ya dije en mi respuesta a la segunda pregunta de esta entrevista, esto parece indicar que el sistema constitucional de contrapoderes ya no se aplica en Estados Unidos y que los decretos secretos están ahora por encima de la legislación vigente.
Red Voltaire: En La Route vers le Nouveau Désordre Mondial, usted afirma que la Comisión Nacional Investigadora sobre el 11S –cuyos miembros fueron nombrados por el gabinete de George W. Bush y cuyo Informe Final fue redactado por el equipo del director ejecutivo Philip Zelikov– incurrió en repetidos engaños sobre el tema del 11 de septiembre, sobre todo en lo tocante a las actividades de Dick Cheney en aquella mañana. ¿Puede usted explicar a nuestros lectores ese aspecto en particular?
Peter Dale Scott: Inicialmente, George W. Bush se resistió a toda investigación sobre el 11S, hasta que el Congreso impuso una Comisión Investigadora, en respuesta a una eficaz campaña de las familias de las victimas [3]
Thomas Kean y Lee Hamilton, los dos directores de la Comisión, prometieron públicamente guiarse por las preguntas sin respuestas de las familias de las víctimas, como por ejemplo: saber quiénes eran realmente los presuntos secuestradores de los aviones y cómo fue que se derrumbaron 3 edificios del World Trade Center, cuando uno de ellos ni siquiera recibió el impacto de un avión.
Esas preguntas, al igual que otras muchas interrogantes, ni siquiera llegaron a mencionarse. Asimismo, la Comisión recogió gran cantidad de testimonios contradictorios y, en muchas ocasiones, reescribió ciertos relatos. Bajo la estrecha supervisión de Philip Zelikow, el director de aquella Comisión quien por mucho tiempo había sido empleado del gobierno en cuestiones de seguridad nacional, el Informe de la Comisión sobre el 11 de Septiembre ignoró ciertas contradicciones y corrigió otras de una forma que fue cuestionada por numerosos críticos.
El Informe atribuyó la ausencia de respuestas [de la defensa estadounidense] de aquel día a un caos y a una ruptura sistémica, ignorando así otros testimonios de Cheney, según los cuales él desempeñó aquel día un papel preponderante. La Comisión ignoró igualmente importantes contradicciones y dudas sobre el testimonio que había prestado Cheney. Un tema crucial que la Comisión no investigó de manera explícita fue la aplicación de los planes de la COG [durante los hechos] el 11S (p.555, nota 9).
Tampoco mencionó la comisión de estudios sobre el terrorismo de Cheney –reunida por decreto de Bush en mayo de 2001– que fue citada como fuente de origen de una orden del Comité de Jefes del Estado Mayor Conjunto [el JCS, según sus siglas en inglés] que databa del 1 de junio de 2001. Aquella orden modificó [u obstaculizó, haciéndolas inoperantes] las condiciones de intercepción de los aviones secuestrados por parte de la fuerza aérea.
Para lograr su recuento restringido sobre la responsabilidad de Cheney [en lo sucedido] aquel día, la Comisión también restó importancia –y de manera flagrante– a varios recuentos de testigos oculares [que estaban] en completo desacuerdo con la cronología de la propia Comisión, particularmente los del director del contraterrorismo Richard Clarke y del secretario de Transportes Norman Norman Mineta.
Red Voltaire: Gran parte de La Route vers le Nouveau Désordre Mondial –un libro verdaderamente muy rico debido a la cantidad e importancia de los temas que aborda– trata sobre la geopolítica del petróleo, de la droga y del armamento y la manera como el Estado profundo estadounidense la maneja en Asia Central y en el Medio Oriente desde la época del presidente Carter. Sabiendo que la «guerra contra el terrorismo» perdura y se extiende hoy en más de 60 países –principalmente a través de operaciones secretas–, ¿cuáles son en su opinión los verdaderos orígenes y objetivos de esta?
Peter Dale Scott: Al principio de la «guerra contra el terrorismo» estaba muy claro que los consejeros estratégicos de los dos partidos, al igual que los grupos de reflexión (think tanks, en español tanques pensantes, son centros o institutos de propaganda y/o difusión de ideas políticas ) como el Council on Foreign Relations, estaban preocupados por la necesidad que según ellos tenía Estados Unidos de preservar su dominio histórico sobre los mercados petroleros mundiales. Produjeron documentos que apoyaban la idea de un incremento de la fuerza militar de Estados Unidos en la región del Golfo Pérsico, así como la idea de adoptar planes militares destinados, en particular, a ocuparse de Sadam Husein.
Hoy en día, la «guerra contra el terrorismo» ha seguido extendiéndose, y nos dicen que los militantes salafistas se han desplazado –como era de esperar– hacia nuevas regiones del mundo, sobre todo hacia Somalia y Yemen, para preparar sus represalias. La «guerra
contra el terrorismo» se ha convertido por lo tanto en un ensayo para la actual doctrina estratégica de Estados Unidos tendiente a implantar un «dominio total» [«Full-spectrum dominance»], como fue definida en el importante informe del Pentágono titulado Joint Vision 2020, llamando entonces a garantizar «la capacidad de las fuerzas estadounidenses, operando solas o con el apoyo de los aliados, para derrotar a cualquier enemigo y controlar cualquier situación mediante la gama de operaciones militares [disponibles]».
Desde la Segunda Guerra Mundial cada una de esas escaladas ha sido conducida por un lobby de la Defensa financiado originalmente por el complejo militaro-industrial y actualmente por media docena de fundaciones de derecha que disponen de fondos ilimitados. Con el tiempo, su personal ha ido emigrando de grupo en grupo –el American Security Council, el Comité sobre el Peligro Presente, el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano y, actualmente, el Center for Security Policy (CSP) [4 ].
Pero sus objetivos han ido ampliándose con el paso de los años yendo así de maximizar la presencia estadounidense hasta restringir las libertades individuales para impedir la reaparición de cualquier tipo de movimiento antiguerra en Estados Unidos. Yo abordo la expansión de esta facción del sector de la defensa en mi más reciente libro, American War Machine.
Esa agenda incluye cada vez más el maccarthysmo, por no decir el fascismo. Cierto número de grupos están alimentando una histeria islamófoba que recuerda la histeria anticomunista de los años 1950, llamando a una guerra aparentemente sin fin contra el Islam. Por ejemplo, el CSP [Centro para la Política de Seguridad, siglas en inglés. Ndt.] publicó recientemente un documento titulado Shariah, The Threat to America [5 ], en el que proclama que la sharia es «la amenaza totalitaria de nuestra época», con advertencias alarmistas sobre una «yihad infiltrada» y una «yihad demográfica».
Red Voltaire: Esa «guerra contra el terrorismo», cuyos verdaderos fundamentos y objetivos están lejos de ser expuestos por los gobiernos de los países miembros de la OTAN, comenzó en Afganistán, en 2001. En ese Estado, poderosos señores de la guerra aliados a Estados Unidos en los años 1980 –en la época en que los muyahidines combatían a las tropas soviéticas– son actualmente destacados actores del conflicto en «AfPak», la entidad geopolítica que abarca Afganistán y Pakistán. Tomemos como ejemplo simbólico el caso de Gulbuddin Hekmatyar.
La opinión pública de diferentes países de la OTAN no parece darse realmente cuenta de quién es este señor Hekmatyar. ¿Puede usted proporcionarnos información sobre él? En su opinión, ¿cómo simboliza [Hekmatyar] el peligro que representa una política exterior estadounidense que, por falta de control legislativo y de visibilidad pública, ha provocado la explosión del tráfico de droga a nivel global?
Peter Dale Scott: Al disponer de pocos agentes leales en Afganistán, Estados Unidos decidió realizar su Operación Ciclón a través de los que estaban a la disposición de la Inter-Services Intelligence (ISI, los servicios secretos pakistaníes). Pakistán, temiendo a su vez a los reclamos de los verdaderos nacionalistas afganos que reivindican sus propios territorios fronterizos, dirigió el volumen de la ayuda llegada de Estados Unidos y Arabia Saudita hacia dos extremistas cuya base de apoyo en Afganistán era muy restringida: Abdul Rasul Sayyaf y Gulbuddin Hekmatyar.
Este último, miembro de la etnia pashtún y de la tribu Gilzai, originario de norte no pashtún, fue entrenado inicialmente para la resistencia violenta bajo la dirección de los pakistaníes .
Fue al parecer el único líder afgano que reconoció explícitamente la línea Durand que define la frontera entre Afganistán y Pakistán. Para compensar el apoyo que no tenían entre la población local, Sayyaf y Hekmatyar cultivaron y exportaron opiáceos de forma masiva en los años 1980, también con apoyo del ISI.
Fue por esa misma razón que los dos colaboraron con los muyahidines extranjeros –o sea, con los iniciadores de lo que hoy se ha dado en llamar al-Qaeda– que por entonces afluían hacia Afganistán, y Hekmatyar en particular parece haber desarrollado una estrecha relación con Osama ben Laden. La afluencia de fundamentalistas wahabitas y deobanditas trajo como consecuencia el debilitamiento de la versión tradicional sufista del Islam local.
Durante la campaña antisoviética, las fuerzas de Hekmatyar mataron cierta cantidad de personas que apoyaban a Ahmed Shah Masud, la principal amenaza para los planes de Hekmatyar –planes que contaban además con el apoyo del ISI– que consistían en dominar el Afganistán postsoviético. Después de la retirada de estos últimos, la CIA –actuando en contra de las recomendaciones del Departamento de Estado– utilizó también a Hekmatyar para impedir la constitución de un gobierno de reconciliación nacional, lo cual condujo a una guerra civil que provocó la muerte de miles de personas en los años 1990.
Desde la invasión de Estados Unidos a Afganistán en 2001, Hekmatyar ha dirigido su propia facción de combatientes para obtener una retirada de las tropas de la OTAN, aunque parece más abierto que los talibanes en cuanto a integrarse a un gobierno de coalición
dirigido por el actual presidente Hamid Karzai. En Washington, importantes funcionarios de la defensa –como Michael Vickers– todavía se refieren a la Operación Ciclón como «la acción clandestina más exitosa» en la historia de la CIA.
No parecen preocupados por el hecho que ese programa de la CIA haya contribuido a generar y a desencadenar algo como al-Qaeda –la nueva justificación postsoviética para los aumentos sin precedentes de los presupuestos de defensa– ni tampoco por haber conferido a Afganistán su actual papel de principal fuente mundial de heroína y hachís.
Red Voltaire: En conclusión, ante la situación financiera, económica, política, social e incluso moral existente en Estados Unidos, así como en numerosos países a través del mundo, ¿tiene usted confianza en el futuro? ¿Ve usted indicios estimulantes de una mayor influencia de lo que usted llama la «voluntad prevaleciente de los pueblos» en la toma de decisiones políticas, un proceso que es hoy por hoy más oligárquico que nunca?
Peter Dale Scott: Se dice que deberíamos ver cada crisis como una oportunidad. La crisis de Estados Unidos, que es también la del mundo, pudiera ser ciertamente la ocasión de introducir reformas de gran envergadura en los procesos del capitalismo de mercado que engendraron diferencias tan grandes entre los muy ricos y los muy pobres. Desgraciadamente, debido a esos procesos, las políticas tradicionales y los métodos de movilización se han hecho más ineficaces aún de lo que ya eran anteriormente.
En mi libro La Route vers le Nouveau Désordre Mondial, defiendo el hecho que importantes cambios sociales son posibles cuando la opresión da lugar a la formación de una opinión pública unida –o de lo que yo llamo «la voluntad prevaleciente de los pueblos»– en oposición a esa opresión. Hago referencia a ejemplos como el movimiento por los derechos cívicos en el sur de Estados Unidos, o el movimiento polaco Solidarnosc.
Desarrollos tecnológicos como Internet han facilitado más que nunca la unión de las personas, tanto a nivel nacional como a nivel internacional. Pero la tecnología ha perfeccionado también los instrumentos autoritarios de vigilancia y represión, haciendo la movilización activista más difícil que antes. Por consiguiente, el futuro es muy incierto. Pudiera decirse que el sistema global actual está más inestable que nunca y que es posible que algún tipo de prueba de fuerza logre cambiarlo.
En todo caso, yo estoy convencido de que estamos viviendo un periodo particularmente estimulante. La juventud debe continuar uniéndose como siempre lo ha hecho a movimientos que aspiran al cambio social, y a crear nuevos espacios propicios al intercambio global. Y, por sobre todo, no hay ninguna excusa para la desesperación.
Red Voltaire: Le agradecemos sus esclarecedoras respuestas, profesor Scott. Le deseamos que su primer libro traducido al francés encuentre entre el público francófono el gran éxito que merece.
Entrevista realizada por Maxime Chaix y Anthony Spaggiari, quiénes son los traductores del libro «La Route vers le Nouveau Desordre Mondial» (que se puede traducir al castellano como: La ruta que lleva al Nuevo desorden mundial) y que acaba de ser
publicado en francés.
Referencias
[1] «Los ejércitos secretos de la OTAN » (I), por Danièle Ganser, éditions Demi-Lune, 2007.
[2 ] «El opio, la CIA y la administración Karzai », por Peter Dale Scott, Red Voltaire, 10 décembre 2010.
[3 ] Ver el documental Press for Truth –En busca de la verdad NdT.
[4 ] Os Senhores da Guerra, por Thierry Meyssan, ediciones Frenesi (Lisboa), 2002. Versión francesa simplificada: «Los manipuladores de Washington », red Voltaire, 13 de noviembre 2002.
[5 ] «Le Center for Security Policy relance la «guerre des civilisations », Réseau Voltaire, 5 janvier 2011.
viernes, 29 de abril de 2011
El gobierno secreto que dirige a Estados Unidos
miércoles, 27 de abril de 2011
Los primeros seis millones. Antes de la Segunda Guerra judíos clamaban otro holocausto.
¿ Fué Hitler un agente del imperio británico al servicio de los Rotschild ?
El libro completo: http://es.scribd.com/doc/3828921/Hitler-was-a-British-Agent
Greg Hallett's provocative book "Hitler Was A British Agent" depicts war as a ghoulish illusion conjured by occult magicians in order to gradually degrade, destroy and eventually enslave humanity in world government.
Hallett's claim that Hitler was a "British" agent is based on the testimony of a shadowy network of retired intelligence agents. While he fails to provide documentary proof, Hallett does offer persuasive circumstantial evidence.
For example, Adolph Hitler was in England in 1912-1913, a fact supported by his sister-in-law's book: "The Memoirs of Bridget Hitler"(1979). Historians apparently have ignored this startling information. (If Hallett is right, historians have sanitized Hitler and made him more credible than he actually was.)
Hallett says Hitler spent February to November 1912 being brainwashed and trained at the British Military Psych-Ops War School at Tavistock in Devon and in Ireland. His sister-in-law describes him as completely wasted when he came to them immediately afterward.
"War machines need war and [that means they need] funded, trained and supported double agents to be their patsies, their puppets and their puppet enemies," Hallett says. (38)
Hallett's book is mostly useful as an alternative paradigm. (Usually we cannot recognize the truth because it doesn't pass our filters i.e. our "education.") When Hallett says "British", he means Illuminati, the Masonic cult of super rich bankers who control an interlocking network of megacartels. This cult is based in the City of London but uses England, the US, Israel and other countries as sock puppets.
Hallett's claim would clarify many improbable events in the Second World War. For example, why did Hitler let 335,000 Allied soldiers escape at Dunkirk? This quixotic gesture was explained as a peace overture, but surely England would have been more attentive if its army were in Nazi POW camps.
The Nazi triumph in Feb. 1940 was like a knock-out in the first round. The Illuminati did not intend for the match to end so soon, nor for the Nazis to win.
In the summer of 1940, when the Nazis controlled Europe, and Britain was destitute, Nazi Military Intelligence Chief (Abwehr) Admiral Wilhelm Canaris told Romanian Foreign Minister Michael Sturdza to stay neutral because England would win the war. He also gave this message to Spanish dictator Franco.
Hallett's theory also explains why Hitler, supposedly the arch enemy of Jewish bankers, acted like he didn't know the Rothschilds controlled England (and America) when this was practically common knowledge. If Hitler had been for real, he wouldn't have tried to accomodate these countries. England would have been invaded and conquered before Russia was attacked.
Hallett's hypothesis explains 1)Why Hitler was able to expand into the Rhineland etc. without fear of retaliation. 2) Why the Nazi war machine was financed and built by the Bank of England and a Who's Who of Anglo American corporations controlled by the Illuminati. 3) Why Hitler never sealed the Mediterranean at Gibraltar; and why the Spanish dictator Franco remained neutral, despite the huge debt he owed the Fascists for help during the Civil War. 4) Why I.G. Farben headquarters in Frankfurt was never bombed. This became CIA headquarters (the Illuminati like to economize on rent.)
It would explain why Hitler gave his ridiculous racial policies priority over actually winning the war. He could have enlisted millions of Slavs (and even many Jews) in overcoming Communist Russia. Instead, he made them implacable enemies willing to fight to the death.
We could question why the Nazis never figured out that their communications were compromised; why Hitler didn't conquer the oil fields of Russia and the Middle East when he had the chance etc. but you get the picture. The fix was in.
Who Was Hitler?
The biggest improbability of all is that an Austrian tramp, street cleaner and gay prostitute could become the Chancellor of Germany. Hitler joins a long list of obscure blackmailable figures who have been catapulted to world prominence with the aid of an unseen hand.
Hallett writes that Hitler's grandfather was Nathan Meyer Rothschild. Maria Schickelgruber, Hitler's grandmother, was a maid in the Rothschild's Vienna mansion when his father, Alois was conceived "in fear" in a satanic ritual rape. The Rothschilds could only marry within their extended family so they had illegitimate children who functioned as anonymous agents.
(Apparently this is a pattern with the Illuminati. Bill Clinton is rumored to be a Rockefeller.)
His grandmother received child support from a Jewish businessman who was probably an intermediary.
Rothschild's son, Alois Hitler's third marriage was to his niece, Klara, who became Hitler's mother. His father was overbearing and his mother over- compensating. Hitler became destitute at age 18 when his mother died, and he lived in a men's hostel that was a honey pot for homosexuals.
In 1912, Hitler traveled to England for training as an Illuminati agent. This "training" ranged from imbibing a sense of Germany's destiny to learning how to mesmerize audiences.
It also included trauma brainwashing. The "alter's" consciousness is shattered by witnessing savage atrocities and suffering sexual abuse, all of which is filmed. Then the various fragments of consciousness are programmed and can be accessed with special code words. (Read Fritz Springmeier and Cisco Wheeler for a detailed description of Illuminati mind control techniques. )
Hitler returned to Germany in May 1913 and enlisted in the German army. During World War One, he served as a runner and was captured twice by the English. On both occasions, he was spared execution by an "angel" in British intelligence.
According to Hallett, Hitler was a bisexual who enjoyed having women defecate and urinate on him. He also had undersized genitals and only one testicle. (Many women whom he courted committed suicide. The love of his life was his 17-year-old half-niece Geli whom he murdered in 1931 when she became pregnant by his chauffeur.)
Implications
History is unfolding according to a long-term plan drawn up by the Illuminati. Wars are plotted decades in advance and orchestrated to achieve the following goals: destruction of nations and natural elites, depopulation, degradation, power and profit. You can bet the next World War will fit this pattern.
Essentially a small satanic cult of the superrich preys on mankind. Put yourself in their shoes. The nations of the world owe you trillions based on money you printed for the cost of paper and ink. The only way you can protect this "investment" is to enslave the debtors through a disguised world dictatorship, using sophisticated methods of social and mind control. This is the true meaning of the War on Terror. It's not directed at "Muslim terrorists." It is directed at you and me.
According to Hallet, Joseph Stalin was another Illuminati "agent of war" who attended the Tavistock Psyche Ops training school in 1907. Clifford Shack has suggested that Stalin was also an illegitimate offspring of a Rothschild.
Hallett says Hitler's death was faked (a double was killed) and Hitler escaped to Barcelona where he lived until 1950, when he died of stomach cancer.
Greg Hallett is a maverick and his rambling book is full of repetition and digressions. I wouldn't swear by any of Hallett's claims as yet. But he deserves our thanks for presenting an alternative view of history that while far- fetched is more plausible than what supposedly transpired.
World War Two achieved all of the Illuminati's goals. Europe and particularly Germany was turned into a wasteland. So was Japan. Sixty million people were slaughtered. The Holocaust motivated Jews to establish the Rothschild's world government headquarters in Israel. Idealists and natural leaders on both sides were slaughtered. The nations were laden with debt and the bankers' vaults with filled with gold. The United Nations rose like a phoenix from the ashes. Hiroshima cast a pall of terror over the world.
The scene was set for the next act...the Cold War!
martes, 26 de abril de 2011
"OVNIS" nazis del 3er Reich: Vuelan del mito al hecho histórico
http://www.thesun.co.uk/sol/homepage/features/3546515/Hitler-ordered-fleet-of-Nazi-flying-saucers-capable-of-destroying-London-and-New-York.html
HITLER fantasised about creating a fleet of flying saucers capable of destroying London and New York as his armies retreated on all fronts.
New movie Iron Sky, due out next year, tells the story of Nazis escaping to the moon to regroup for a new attempt at world domination.
But after trawling through top secret Nazi archives, The Sun can reveal the truth about Hitler's UFOs is far more chilling.
One alleged site of production of the Nazi UFOs is a series of tunnels buried under the Jonas Valley in Thuringia, central Germany.
Here, under the command of SS General Hans Kammler, legions of slave labourers worked to bring the Fuhrer's fantasies into existence.
The respected German science mag PM has reported how "advanced" the programme was as scientists toiled in secret factories to produce the "wonder weapon" to win the war.
The magazine quotes eyewitnesses who saw a flying saucer marked with the German Iron Cross flying low over the Thames in 1944. "America also treated the existence of the weapons seriously," it said.
The US believed Germany could use it to drop weapons on New York - a target the Fuhrer obsessed on as the war progressed.
'UFO boss' ... SS General Hans Kammler
At the time the New York Times reported on a "mysterious flying disc" with photos of the device seen travelling at extremely high speeds over the city's high-rise buildings.
"Apparently that machine was capable on its maiden flight of travelling 2,000km," added the PM report. "The Germans had destroyed much of the paperwork of their activities but there are numerous hints that it did indeed exist."
This is the latest revelation about odd UFO activity. Two weeks ago we told how 8,000 cows were snatched by mystery aircraft then dropped from the skies in the US.
The Nazi UFO project was driven by engineers Rudolf Schriever and Otto Habermohl and was based in Prague between 1941 and 1943.
Initially a Luftwaffe project, it eventually fell under the control of armaments minister Albert Speer before being taken over once again in 1944 by Kammler.
Eyewitnesses captured by Allies after the war claimed to have seen the saucer fly on several occasions.Joseph Andreas Epp, an engineer who served as a consultant to the Schriever-Habermohl project, claimed 15 prototypes were built.
He described how a central cockpit surrounded by rotating adjustable wing-vanes formed a circle.
The vanes were held together by a band at the outer edge and were set in rotation by small rockets placed around the rim.
Once rotational speed was sufficient and lift-off was achieved, horizontal jets or rockets were ignited.
A German official recorded that at the Prague-Gbell aerodrome in September 1943, he saw inside a hangar "a disk 5-6 metres in diameter. Its body is relatively large at the centre.
Wonder weapon ... Nazi UFO from movie, Iron Sky
"Underneath it has four tall, thin legs. Colour: aluminum. Height: almost as tall as a man. Thickness: some 30 to 40cm. Along with my friends, I saw the device emerge from the hangar.
"It was then we heard the roar of the engines, we saw the external side of the disk begin to rotate and the vehicle began moving slowly and in a straight line toward the southern end of the field.
"It then rose almost one metre into the air. After moving around some 300 metres at that altitude, it stopped again. Its landing was rather rough. Later, the 'thing' took off again, managing to reach the end of the aerodrome this time."
Claims ... author Martin Stade
The theory is further fuelled by Igor Witkowski, a Polish journalist and historian of military and aerospace technology.
In his 2000 book, Prawda O Wunderwaffe, he claims Hitler wanted his top scientists at his disposal to work on bell-shaped aircraft.
So impressive was Nazi technology found at the end of the war, V-2 rocket scientists were hunted down by the US and Soviets and hired for their own missile and space programmes.
More than 120 rocket scientists, including Wernher von Braun who became a central figure at Nasa, went to the US. German engineer Georg Klein claimed two types of flying disks had been created by the Nazis:
A non-rotating disk developed by V-2 engineer Richard Miethe, was captured by the Russians.
The Schriever and Habermohl model. Klein claimed he saw this craft's first manned flight in February 1945 when it climbed to 40,700ft and reached 1,400mph.
Klein, who went on to have a distinguished postwar career as an aeronautical engineer, said: "I don't consider myself a crackpot or eccentric or someone given to fantasies."This is what I saw, with my own eyes - a Nazi UFO."
British and American bomber crews also reported strange sightings over enemy territory.
They reported seeing objects that were neither aircraft nor ack-ack fire and described them as "fiery" and "glowing red, white, or orange".
Were these the test flights of the disks meant to unleash terror on Allied cities? But if so where were they flying from?
Jonas Valley is where the secret work is believed to have been carried out. Now officially sealed off, authorities play a cat-and-mouse game with UFO hunters there each weekend.
Captured by the Americans, its secrets were placed under lock and key for 100 years.
Conspiracy theorists believe the Americans found two things in the tunnels - a nuclear bomb and the flying saucers meant to deliver it.
Martin Stade, author of a book on the area, claims 174 flying saucers were developed at the site. He continues to search the tunnels illegally but hasn't yet found them.
He said: "Research in Third Reich archives points to a secret factory in the Jonas Valley complex.
"Why else would the Americans take away everything they found and place the results under a 100-year secrecy order?"
lunes, 18 de abril de 2011
La "espontánea" revolución árabe/musulmana pro democrática no es más que titiriteo de EUA/occidente.
para financiar las operaciones del canal así como otras actividades dentro de Siria.
Revela WikiLeaks que EU financia de manera secreta a la oposición en Siria
Los cables revelaron que desde 2006 Estados Unidos ha destinado al grupo hasta seis millones de dólares
Washington.- Estados Unidos ha destinado al menos diez millones de dólares desde 2005 para financiar de manera secreta a grupos de la oposición dentro y fuera de Siria, reveló hoy la prensa.
Este financiamiento ha respaldado las operaciones del satélite de noticias Barada con sede en Londres, el cual inició sus transmisiones apenas en 2009, de acuerdo con el diario The Washington Post.
Citando cables diplomáticos filtrados por el portal de Internet WikiLeaks, el periódico dijo que la televisora está afiliada al Movimiento por Justicia y Desarrollo, un grupo opositor de exiliados sirios.
Los cables revelaron que desde 2006 Estados Unidos ha destinado al grupo hasta seis millones de dólares para financiar las operaciones del canal así como otras actividades dentro de Siria.
Este financiamiento fue iniciado bajo el gobierno del presidente George W. Bush en 2006 después que congeló de manera efectiva las relaciones políticas con el gobierno de Damasco en 2005.
viernes, 15 de abril de 2011
La ilegalidad de los legales juicios contra criminales de guerra ex nazis
Esto sirve de perfecta muestra de como el sistema está volcado en vengar a toda costa a los muertos, aun a costa de su propia credibilidad y de sus normas legales. Que la fiscalía haya presentado una identificación falsa - fabricada - del acusado en cualquier otro juicio habría sido motivo para replantear el caso por lo menos, en ese juicio a Demjanjuk no. Tanto afán a toda costa, juicios a como de lugar, cárcel apenas alguien cuestione algo dejan muy claro que hay intereses profundos detrás de todo esto, de esta especie de cacería de brujas del siglo XX y también del siglo XXI. Más deberían voltear a crímenes actuales en medio oriente a ver si es cierto su compromiso con la justicia universal y no solo con al de poderosos lobbies y grupos de poder nauseabundos y amañados.
martes, 12 de abril de 2011
Los desiertos atómicos del mundo
http://www.spiegel.de/international/world/0,1518,756369,00.html
lunes, 11 de abril de 2011
Docs. del FBI: Previo a la guerra organización sionista establece en dos millones el número de judíos en Europa
FBI dice que el suceso de Roswell u OVNIS en Nuevo México no es mito después de todo.
http://www.cbsnews.com/stories/2011/04/11/scitech/main20052738.shtml
A Roswell FBI Memo released on a website has created a stir among UFO researchers.The memo, dated March 22, 1950, details the appearance of crashed “flying saucers” in New Mexico that were recovered along with alien bodies. It was released on a new web site by an agency called “The Vault.”Some UFO researchers are up in arms over what some view as evidence of an alien crash landing in Roswell, New Mexico and a subsequent government cover-up.But according to the Christian Science Monitor, the note is hardly reputable and is not even about Roswell. UFO circles have known about the memo’s existence for years.The document is an authentic FBI memo written by special agent Guy Hottel, but the information is not actually new.It is not a first-hand account but a third-hand report of what an Air Force investigator said about what someone else said. Plus, it is actually referring to a separate UFO crash incident in Aztec, New Mexico, in 1948, not Roswell.
The FBI memo reads as follows:
"An investigator for the Air Force stated that three so-called flying saucers had been recovered in New Mexico. They were described as being circular in shape with raised centers, approximately 50 feet in diameter. Each one was occupied by three bodies of human shape but only three feet tall, dressed in metallic cloth of a very fine texture. Each body was bandaged in a manner similar to the blackout suits used by speed flyers and test pilots."According to Mr. (censored) informant, the saucers were found in New Mexico due to the fact that the Government has a very high-powered radar set-up in that area and it is believed the radar interferes with the controlling mechanism of the saucers. No further evaluation was attempted by SA (censored) concerning the above."
viernes, 8 de abril de 2011
lunes, 4 de abril de 2011
Los temibles carteles de narcos en Wall Street NYC y la City Londinense
Cártel de Sinaloa lavó 378 mdd en banco de EU - El Universal - México
domingo, 3 de abril de 2011
La Razón de esta Lucha - Carta de Javier Sicilia Z. a los Políticos y Criminales.
sábado, 2 de abril de 2011
Agua altamente radiocativa de la planta Fukushima está llegando al océano Pacífico.
http://www.welt.de/vermischtes/weltgeschehen/article13045996/Arbeiter-muessen-sich-mit-Plastiktueten-schuetzen.html
8.27 Uhr: Der Sprecher der Atomsicherheitsbehörde, Hidehiko Nishiyama, meldet: Aus dem havarierten Atomkraftwerk Fukushima läuft hoch radioaktives Wasser in den Pazifik.
lunes, 28 de marzo de 2011
Fukushima: No ha sido el apocalipsis, qué alivio
No ha sido el apocalipsis, qué alivio
Trabajar Cansa
Isaac Rosa
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Tras el entusiasmo con que respondieron en los primeros días, los pronucleares han enfriado su argumentario sobre Fukushima, pues la imagen de los reactores humeantes y reducidos a escombros no casa bien con aquella consigna inicial de "la mejor prueba de que la energía nuclear es segura es que la central ha resistido un terremoto y un tsunami."
Sin embargo, sospecho que deben de tener preparado el contraataque, para el momento en que parezca que la central está bajo control. Entonces la nueva consigna, que ya he oído a algún experto estos días, será: "al final no ha sido para tanto, la catástrofe se ha quedado en un susto gordo."
En verdad esa es la impresión que va calando en mucha gente, según pasan los días y Fukushima pierde espacio en las portadas bajo las urgencias de Libia, Portugal o Sortu. La sensación engañosa es que, en efecto, al final no ha sido para tanto como se temía y podemos respirar aliviados, la humanidad se ha salvado.
Da igual que los reactores no estén aún controlados y sigan echando basura radiactiva, pues el susto se nos irá pasando ya que la contaminación del aire, suelo, agua o personas no es algo mediáticamente visible, nada comparable a una fotogénica explosión nuclear; y en todo caso son daños mesurables en años, décadas, tiempos incompatibles con la prisa con que consumimos noticias.
Pero además, a esa impresión ha contribuido la sobreactuación en que muchos cayeron en los primeros días, desde el comisario europeo que habló de "apocalipsis" hasta los controles de radiación en aeropuertos. Nos crearon tales expectativas catastróficas, que todo lo que no llegue a hecatombe parece poca cosa, por grave que sea.
Y sí, es grave aunque no llegue a apocalipsis. Los efectos a largo plazo están por ver, y el coste económico será enorme. Sólo desmantelar la central saldrá por un pico, que en un país devastado es una gracia. Porque den por seguro que el accidente lo pagarán los japoneses, no la empresa, que para eso en la nuclear se limita la responsabilidad por daños. Que si no, nadie construiría una central.
--
Vía
ECOMUNIDADES
Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México
domingo, 27 de marzo de 2011
UNA PARTE IMPORTANTE DE JAPON SERA INHABITABLE POR MUCHOS AÑOS
- Se ha detectado la salida de humo en la unidad No. 3 de Fukushima. Si esta emision proviene de los estanques de enfriamiento del combustible que contienen plutonio, esto, para ponerlo suave, es un gran desastre.
- la ingestion de un millonésimo de gramo de plutonio causa cancer.
- los niveles de radiación en contador geiger han sido tranquilizadores en la costa oeste de América del Norte, pero, la pregunta de fondo para la salud pública son los "emisores internos" (vgr Estroncio unido al hueso) que causan cancer y mutaciones genéticas- frente a las mediciones externas de radiación que no pueden discernir la existencia de isotopos.
- los isotopos de larga vida frente a los que se degradan rápido: la gran pregunta para nuestra genética comun.
- los estanques de enfriamiento de combustible representan una amenaza mucho mayor que los reactores. En EUA, los estanques no tienen el respaldo de sistemas de enfriamiento.
- una gran parte del territorio de Japon está dañado para muchos años
- se realiza una ingeniería genética al azar, aleatoria, para el resto del futuro de la humanidad
- se necesita una revolucion pacífica del tipo Egipto para hacer frente a la sicosis nuclear
Este es el grande, dice la señora Caldicott.
--
Miguel Valencia
ECOMUNIDADES
Asentamientos humanos en América mucho más antiguos de lo que se creía.
- Pedra Furada, Piauí, Brazil (55,000 yr BP ABOX)[21][22][23]
- Topper, (50,000 yr BP) South Carolina, US[24][25]
- Meadowcroft, Pennsylvania, US (16,000 yr BP)[26]
- Buttermilk Creek Complex, Texas, US (15,500 14C yr BP)[27]
- Salado, Texas, US. (15,500 yr BP) [4][28]
- Cactus Hill, Virginia, US (15,000 yr BP) [29]
- Saltville, Virginia, US (14,510 14C yr BP)[30]
- Taima-Taima, Venezuela (14,000 yr BP)[31]
- Monte Verde, Chile (14,800 14C yr BP)[32][33]
- Tanana Valley, Alaska, US (14,000 yr BP)[34]
- Paisley Caves, Oregon, US (14,300 yr BP)[35]
- Lapa do Boquete, Brazil (12,070 ±170 14C yr BP)[32][36]
- Connley Caves, Oregon, US (13,000 yr BP)[37]
- Nenana valley, Alaska, US (12,000 yr BP)[38]
- Tibitó, Colombia (11,740 ±110 14C yr BP)[32]
- Tagua-Tagua, Chile (11,380 ±380 14C yr BP)[39]
martes, 22 de marzo de 2011
Libya campaign: No-fly zone to be extended soon, Pentagon says - latimes.com
Sí que extiendan la zona sin vuelos hasta ese país nocivo y asesino que es Israel que mata mas gente y más impunemente con el apoyo de los "buenos" aliados.
F-15 se estrella en Libia
Y es claro que los medios del imperio siempre harán de todo un evento de propaganda y convencimiento, los libios recibieron y saludaron muy agradecidos a los pilotos accidentados según esta nota:
Anders Mathisen legislador noruego tras meses de investigación dice: Holocausto un hecho sin evidencias
¿ El Mossad está planeando eliminar a la canciller alemana ?
http://rense.com/general93/poss.htm
jueves, 17 de marzo de 2011
Un valiente grupo en Alemania llama al boicot de productos Israelíes
Religious groups in German city fighting Israel boycott | JTA - Jewish & Israel News
ALGUNOS SITIOS DE INFORMACIÓN NUCLEAR
--
Miguel Valencia
ECOMUNIDADES

