

Muchos de esos países lamebotas por interés pro america a más, creyédose más capitalisatas que Michael Milken y ahora al borde del colapso.


Morgan Stanley suffers $2.3 billion loss
Roiled by broader market turmoil, the Wall Street firm reported much worse-than-expected results in latest quarter; shares fall on the news.
By David Ellis, CNNMoney.com staff writer
Last Updated: December 17, 2008: 9:42 AM ET
NEW YORK (CNNMoney.com) -- Morgan Stanley reported a massive $2.3 billion loss for the fourth quarter Tuesday, far worse than what analysts were expecting.
The nation's No. 2 investment bank posted a net loss of $2.3 billion, or $2.24 a share, during the fourth quarter. Including results from discontinued operations, the company said it lost $2.34 a share.
Either way, the results were substantially worse than what analysts were anticipating. Consensus estimates were for a loss of $298 million, or 34 cents a share, according to Thomson Reuters.
Just a month ago, analysts were widely expecting Morgan Stanley to report a narrow profit for the quarter. But they steadily lowered their earnings expectations for the firm given the ongoing volatility in the financial markets.
Patricio Cortés
pcortesc@yahoo.com.mx
* En el fondo está el manejo que se hizo de los títulos y de cómo se financiaron las economías desde finales de los 70: Alicia Girón * El tiempo le da la razón a López Portillo: Ruiz Nápoles * Fideicomiso y fiduciario vienen de fe * Crédito viene de creencia * Crisis importante de valores * Carstens está enojado porque sus mensajes no fueron bien recibidos * La decisión de construir una refinería no es trivial: Esquivel * Saldremos de la crisis en 2010
El mundo está en crisis. Pareciera que a partir de un sistema económico virtual se está derrumbando la economía real. Las bolsas caen verticalmente junto con el precio del petróleo, mientras el empleo se compacta y nuestro dinero se devalúa, todo tras los problemas del gigante económico, Estados Unidos.
Aunque se dice que fue la crisis de pagos del sistema inmobiliario, o sea la incapacidad de pagar las hipotecas de los estadunidenses, muchos lo ven como algo más profundo. La doctora Alicia Girón, del Instituto de investigaciones Económicas (Iiec) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), opina: "En el fondo es todo el manejo que se hizo de los títulos y de cómo se financiaron las economías desde finales de los 70. Es la compra y venta de títulos del mercado de valores".
Por su parte el doctor Pablo Ruiz Nápoles, profesor e investigador de la Facultad de Economía de la UNAM , comenta lo virtual de nuestro sistema: "En economía le llamamos economía real a la de la producción y a la otra parte se le llama economía monetaria o financiera. Evidentemente debería ser un reflejo una de la otra, pero no siempre es así".
"Lo que ocurre es que hay muchísimo más dinero del que se necesita para la economía real y está en circulación. La posibilidad de que haya crédito genera muchas posibilidades de hacer negocios que no tienen que ver directamente con la producción y sin embargo la afectan. Si eso significa que hay una empresa que se va a la quiebra por esa caída de la bolsa, pues es probable que tengan que cerrar y lanzar gente a la calle, afecta la vida de esas personas y sus familias. Además, el hecho de que se deje de producir en una empresa hace que escasee el bien y suban los precios y que esa empresa que demanda productos de otras empresas lo deje de hacer. Una caída en la bolsa puede tener efectos en la economía real, afirma el economista.
Entonces una empresa puede quebrar por la bolsa aunque venda y produzca bien.
—Así es.
¿No debería haber una mayor regulación?
—Es cierto eso y deberían de regularse muchas de las actividades de especulación, sin duda. No siempre pasa así, hay que ver como y para qué se utiliza la regulación y de qué manera ocurren estos fenómenos.
"La inversión tiene un componente subjetivo. Los inversionistas debieran de plantear su actividad con criterios nacionalistas, patrióticos o por lo menos con criterios racionales de obtención de ganancias, pero además de estos criterios existen otros que son muy subjetivos de como sienten el ambiente y en ese asunto entran muchos valores que no pasan por la racionalidad normal, eso es lo que ocurre muchas veces. Ahorita, por ejemplo, los mercados financieros están muy alterados, la gente está tomando decisiones de inversión, o de compra y venta de acciones por cuestiones emocionales más que por cuestiones racionales. Eso pasa más en épocas de crisis y ocasiona la bancarrota de empresas cuando las perspectivas que ellos ven en el futuro o sienten no ocurren y esto hace que la profecía se cumpla", revela.
"Es lo que pasa con el dólar, si la gente piensa que el peso se va a devaluar, ellos mismos hacen que se cumpla, porque tratan de cubrirse y la compra de pánico de dólares, provoca que una devaluación que no iba a ocurrir en un porcentaje muy grande, pues ocurra en porcentajes mayores".
¿Cuánto pueden aguantar las reservas federales para contener la especulación.
—Habría que investigar bien, porque a mí me da la impresión de que habiendo muchas empresas de propiedad extranjera, particularmente bancos, pues son los primeros que quieren cubrirse en el caso de una devaluación o situación adversa. Habría que ver realmente quienes fueron y como lo hicieron, pero esto no está adecuadamente regulado, ni mucho menos penado por la ley.
En el Senado están hablando de regular la especulación, como que revive la frase de "Ya nos saquearon, no nos volverán a saquear".
—Pues sí, ya lo vieron en Estados Unidos, el tiempo le dio la razón a (José) López Portillo. ¿No los bancos están siendo estatizados? Es real, no solamente en Estados Unidos sino en otros países como Inglaterra está teniendo que intervenir el gobierno para evitar que la mala administración privada vaya a hacer que se caiga todo el sistema financiero, que está basado en la credibilidad. Las mismas palabras fideicomiso y fiduciario vienen de fe, crédito viene de creencia. Si la confianza se rompe ahí tenemos problemas. Ahorita hay una crisis importante de valores y es importante que el Estado intervenga en todo lo que se pueda regular para evitar que se pierda la confianza.
¿Y nuestras autoridades gozan de la confianza de los inversionistas?
—El mensaje puede ser inverso, fue lo que pasó en la crisis de 1994-95 cuando el gobierno me dice que no pasa nada, es porque va a pasar algo, el mensaje que me están mandando es de que hay viene la ola, yo saco mi dinero y contribuyo a que la ola sea más alta.
Es un problema del secretario de Hacienda, yo creo que el está enojado porque los mensajes que él mandaba no fueron muy bien recibidos.
¿Y las medidas tomadas son las correctas?
—Ahorita sí, pero es como tapar el pozo después del niño ahogado. Ya no pudieron echar a andar la privatización de Pemex (Petróleos Mexicanos) y entonces lo mejor es revertir eso y tratar de construir una refinería, porque el asunto del petróleo no está resuelto. No se puede con una economía tan devastada como la nuestra querer conservar el déficit en cero, por eso tendrán que modificar la Ley de Responsabilidad Hacendaria.
Hay un exceso de tarjetas de crédito circulando, ¿no deberíamos estar más atentos después de ver lo que le sucedió a nuestro vecino rico y nuestro propio pasado?
—Tenemos una banca que no es mexicana, que presta eso que no es a largo plazo, pero como no está regulado es muy vulnerable, se puede generar fácilmente cartera vencida.
Percibe una ventaja con la caída del peso: "El propio Banco de México ha dicho que el peso está muy apreciado, de manera que no le viene mal a México una pequeña devaluación; al contrario le puede ayudar porque si de por sí van a caer las exportaciones, entonces que haya un elemento de competitividad adicional".
Acota: "El asunto es que sí les pega a aquellos que tienen deudas en dólares y ese es un problema porque no ha habido crédito suficiente en México y por eso es obligado que muchos empresarios se endeuden en el extranjero".
El economista de la UNAM glosa: "Lo que si nos pega al publico es que la relación entre devaluación e inflación es de uno a uno. Ellos (las autoridades financieras) lo que han querido controlar, desde hace muchos años, es la inflación y cuando están a punto de alcanzar las metas que se han fijado, revienta esta crisis y provoca una especulación en México que nos lleva a una presión inflacionaria y eso da al traste con la política de veintitantos años de control del gobierno".
Anota: "Vienen tiempos difíciles para México por los efectos de la crisis económica en EU y tiene que responder el gobierno más fuerte de lo que lo ha hecho, tiene que estimular realmente el gasto público y tratar de generar empleos para la gente que se va a regresar, que son muchos".
Por su parte el investigador de El Colegio de México, Gerardo Esquivel, quien es conocido por ser uno de los creadores del proyecto económico que presentó en campaña Andrés Manuel López Obrador, observa una falta de previsión en las autoridades mexicanas.
"En Estados Unidos ya había todos los indicadores de una crisis inmobiliaria, no fue tan súbita. El colapso de las grandes instituciones financieras desata el pánico. En el caso de México es un problema de diagnóstico, sobre todo de las autoridades mexicanas y una mala lectura de la situación por parte de algunas empresas mexicanas que no estaban al tanto, quizá en parte porque creían de la versión oficial o no tenían sus propios analistas y los tomó por sorpresa".
Si el problema empezó en Estados Unidos ¿por qué está subiendo el dólar?
—La economía norteamericana esta débil, pero la confianza de los inversionistas sigue siendo muy fuerte en las instituciones financieras norteamericanas. Nadie cree que el tesoro norteamericano vaya a incurrir en un default, hay países que ya lo han hecho".
¿Y el euro?
—No se refugian en el euro, porque la Unión Europea tiene muchos de los problemas que tuvo la economía norteamericana, con el agravante de que aunque tienen una política monetaria común, no tienen una política de rescate común, ni una política fiscal común.
Aclara: "Comercial Mexicana no especuló contra el peso, le apostó a que el peso iba a estar fuerte. Cuando el peso se empieza a debilitar, como resultado de que los inversionistas empiezan a sacar el dinero del país, tienen que pagar en dólares y comprarlos en el estado cambiario para pagar sus deudas. Sería ilegal si las empresas hacen inversiones riesgosas y no avisan a sus accionistas".
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores debe garantizar que haya flujo suficiente de información para todos, que no haya información privilegiada", comenta sobre la especulación.
En esta economía virtual se ha llegado al punto de que los especuladores venden acciones antes de tenerlas, en ese sentido Gerardo Esquivel explica. "Se llaman operaciones en corto. Esta permitido. En EU se prohibieron temporalmente, ahí no hay un consenso sobre su conveniencia".
¿Hace falta regular este tipo de operaciones?
—Se podrían regular, no es obvio que sea lo mejor. El riesgo ahora es dar un cambio a una sobrerregulación. Ahora tenemos que pensar que parte de la regulación fue inapropiada y permitió eso. Una parte de eso va a desaparecer como resultado de la crisis, como los bancos de inversión".
Además considera tardía la reacción del gobierno federal. "La respuesta de ahora de echar a andar una refinería, pues eran planes que se hubieran echado a andar hace dos años. Tenia que haber una reasignación del gasto corriente que es bastante improductivo hacia un gasto en infraestructura que hoy es modesto; con el mismo gasto pero en actividades económicas hubiera habido algo diferente en términos del impacto".
Señala: "La decisión de construir una refinería no es trivial porque es un cambio de perspectiva, es aceptar que una propuesta diferente tenía razón, que había recursos, pero es tardía e insuficiente, pero hay un cambio en la perspectiva".
El sistema financiero internacional está en crisis y México tiene demasiadas tarjetas de crédito circulando, otorgadas con mucha ligereza, ¿deberíamos estar preocupados?
—Los bancos ya establecidos si bien tuvieron un auge de crédito al consumo, esto no es tan malo (para ellos) por una mala razón, los intereses que cobran son tan grandes, tan enormes y tan desproporcionados que basta con que una fracción de los que tenemos tarjeta estemos pagando los intereses para que sea rentable. El costo del ajuste va a venir en una contracción.
¿El consumo se compactará?
—Los datos de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) ya son negativos y eso nos da una idea de la magnitud del problema, por eso digo que las respuestas son tardías e inoportunas. El problema es que la población esté enfrentando problemas para comprar sus canastas básicas. El problema es más real que financiero. Lo que nos debería preocupar es la economía real, que a la gente no le alcance, la población ya tiene problemas para mantener su nivel de vida. El impacto va a ser real, las empresas financieras no van a tener muchos problemas.
Ya se ve el impacto en nuestros paisanos, pues se han desplomado las remesas.
—Ése es un efecto que le va a impactar a buena parte de la población, a regiones enteras, a este grupo de la población que constituye el 7 u 8% y en las localidades donde gastan esas remesas.
Concluye con un diagnóstico poco optimista: "Estamos entrando a la peor parte y apenas empezamos, el próximo año yo lo percibo como un año bastante complicado en términos económicos, perdido en términos de oportunidades de empleo y producto. Vendremos saliendo con suerte en el 2010".
Reportan 25 mil empleos perdidos en DF Estima el organismo que esta situación se agravará, pues se espera que a finales de año cerrarán seis mil micro y pequeñas empresas |
| Sara Pantoja El Universal Ciudad de México Martes 25 de noviembre de 2008 12:25 En la Ciudad de México se han perdido 25 mil empleos en los últimos dos meses, principalmente en los sectores de servicios, turismo y construcción. Juan de Dios Vargas, presidente de la Coparmex en el Distrito Federal, aseguró que esta situación se agravará, pues se espera que a finales de año cerrarán seis mil micro y pequeñas empresas. En la Vigésima Asamblea ordinaria de la Coparmex, el empresario culpó a la banca mexicana de incrementar las tasas de interés y restringir las líneas de crédito para crear nuevas empresas y con ello generar empleos. Además llamó al Gobierno del Distrito Federal a facilitar los trámites para la creación de micro pequeñas y medianas empresas. Por su parte, Laura Velázquez, secretaria de Desarrollo Económico de la Ciudad, anunció que el gobierno local blindará programas sociales como el de los adultos mayores, las madres solteras y el autoempleo para aminorar los efectos de la crisis. |
¡Cómo no van a estar eufóricos!
Raúl Zibechi
ALAI AMLATINA, 14/10/2008, Montevideo.- A medida que pasan los días y
van apareciendo algunos resultados de la "crisis financiera", cobra
consistencia la sospecha de que el "pánico" y la estampida de capitales
fue una maniobra urdida por las elites para conseguir una tajada gruesa
de los fondos estatales, sobre todo de la Unión Europea.
Las bolsas reaccionaron a la baja luego de los 700 mil millones de
dólares decididos por el Congreso estadounidense en apoyo del Plan
Paulson. Pero recobraron la euforia el lunes 13 luego de conocerse que
la Unión Europea (UE) dedicará 2,1 billones de dólares (tres veces el
Plan Paulson) a salvar sus bancos. En total, tres billones de dólares
cash, a los que hay que sumar los fondos liberados antes para salvar
otras instituciones tanto en Estados Unidos como en la UE, y las
sucesivas inyecciones que vienen haciendo los bancos centrales y la
reserva federal desde hace un año. Es posible que las cifras totales
salidas de las arcas estatales alcancen los 6 billones de dólares. El
PIB de China; casi seis veces el de Brasil. ¿Quién no estaría eufórico?
Tal vez sea cierto, como apunta William Engdahl (Rebelión, 14/10/08) que
Alemania e Inglaterra se salieron del libreto estadounidense, cuyo
sector financiero habría generado pánico bancario ("un pánico
preplanificado"), dejando caer a Lehman Brothers, para aumentar su poder
y el control de la política de Washington. Los hacedores de la crisis
esperaban que los europeos corrieran a rescatar las hipotecas basura de
Wall Street, con lo que se hubieran "destruido lo que quedaba de las
instituciones bancarias y financieras sanas de la UE".
Según ese análisis, la nacionalización parcial decidida por el Reino
Unido de sus más importantes bancos, medida seguida por Alemania, habría
impedido que la maniobra de Paulson fuera a más. Es posible. Sin
embargo, todo indica que las medidas tomadas por la UE tienen mucho en
común con las políticas de Washington: se limitan a retoques sin atacar
los problemas de fondo.
En las últimas semanas, a medida que escala la caída de las bolsas, se
difundió la especie de que la causa de la crisis es la desregulación del
sistema financiero, y que el establecimiento de adecuados controles
estatales podrá acotar los problemas y atajar crisis futuras. Nada más
lejano de la realidad. La financierización de la economía fue una
decisión del capital para, precisamente, eludir los controles y evitar
verse amarrado por pactos que limitaban su acumulación.
El proceso que levantó vuelo a comienzos de la década de 1970 y está
implosionando ahora, está lejos de ser un accidente del sistema: se ha
convertido en su núcleo duro. El pacto social conocido como Estado del
Bienestar, o sea un trato entre el Estado, los empresarios y los
sindicatos para regular la economía, supuso rígidos controles a cada uno
de los actores. La cosa funcionó, como bien recuerda Mike Davis
(Sinpermiso, 12/16/08) por el "levantamiento de los trabajadores
industriales" que no dejaron otro camino al capital que aceptar, no su
asutolimitación cosa que nunca aceptó, sino la vigilancia activa del
Estado y los sindicatos.
Pero cuando la beligerancia obrera y de los pueblos del Tercer Mundo
pusieron en peligro la continuidad de la acumulación en la producción
real, el capital optó por volatilizarse, saltar los controles y para eso
se convirtió en capital financiero. David Harvey denomina este proceso
como acumulación por desposesión ("El nuevo imperialismo"). El capital
fijo, enterrado en bienes de producción, se trasmutó en capital
financiero obteniendo así nuevos grados de "libertad". O sea, asistimos
al retorno de la lógica de la rapiña que caracterizó la acumulación
originaria en los albores del capitalismo, que conocemos como Consenso
de Washington o neoliberalismo.
En los últimos treinta años, este capital especulativo hizo añicos el
planeta. Primero a los países más pobres a través de la crisis de la
deuda de los 80, que significó monumentales transferencias del Sur al
Norte. Más tarde, un capital especulativo aún más concentrado, e
incrementado por los fondos de pensiones, lanzó la crisis de 1997 con la
que buscó que Asia terminara financiando la creciente deuda de Estados
Unidos. Ahora, todo indica que la mira estuvo puesta (o está aún) en la
Unión Europea y en los países emergentes. En la medida que estos se
muestran cada vez más reacios a seguir sufragando los gastos de
manutención del imperio, un imperio que además no consigue
estabilizarse, el cerco se estrecha cada vez más sobre las economías
"amigas".
La próxima víctima, además de las capas medias y los trabajadores
europeos, serán los propios estadounidenses. La expansión del gasto
militar ya no puede seguir tirando de la economía, como sucedió luego de
la Gran Depresión. Peor aún: cada vez son más los que, en el corazón del
imperio, consideran que el elevado gasto militar para mantener el poder
del 1% de la población, se sostiene a costa de desmantelar los servicios
de salud que están llevando a sectores importantes de la población a
condiciones de vida latinomericanas.
Un buen ejemplo para europeos y estadounidenses: en Argentina la brecha
entre el 10% más rico y el 10% más pobre era de 12 veces en 1986, poco
después de finalizar la peor dictadura. En la década neoliberal de los
90 trepó a un promedio de 22 a 26 veces, para escalar a 58 veces en el
pico de la crisis, entre 2001 y 2002. En los útimos cinco años fue
descendiendo paulatinamente, para ubicarse en 36 veces, tres veces más
que la herencia que dejaron los militares genocidas. ¡Ni las terribles
dictaduras consiguieron empobrecernos tanto como las "crisis" fabricadas
por el caputal financiero!
El capital financiero es una suerte de Terminator, una máquina
destructiva que se mantiene activa destruyendo y engullendo los trozos.
Saldrá de esta crisis más concentrado aún, con mayor poder para eludir o
neutralizar controles. Así viene funcionando en América Latina en las
tres últimas décadas. Esta máquina no se detiene por sí sola, ni por
disposiciones que regulen algunos aspectos de su funcionamiento. Puede
disminurise su poder letal, pero en modo alguno puede cambiar su
condición. Sólo destruyéndola, dejará de destruir.
Hernán Uribe
Sólo existen dos modos conocidos para proceder a esa destrucción. La más
segura, son los levantamientos populares, los "Ya Basta" y los "que se
vayan todos", de los cuales América Latina tiene, desde el Caracazo de
1989, una novedosa y rica tradición. La segunda, es la vigorosa
intervención de gobiernos decididos a cambiar el rumbo. También tiene
este continente algunos buenos ejemplos en ese sentido. "La llamada
economía de los papeles estaba sometiendo a la economía productiva. Eso
se tiene que acabar", dijo Lula.
Cuando algún gobierno de la región toma medidas en ese sentido, el
capital financiero reacciona con virulencia, como sucedió en Santa Cruz,
Bolivia. Es un buen momento para seguir los mejores ejemplos. Entre
ellos, el del presidente de Ecuador, quien le dijo basta a la
multinacional brasileña Odebrecht, cansado de que se burlara del Estado,
aún a riesgo de que el poderoso Brasil reaccione retirando inversiones.
No hay capitalismo bueno. Por eso, entre esperar la intervención de los
gobiernos y decidirse por desbaratar la máquina depredadora desde abajo,
la opción es clara.
- Raúl Zibechi, periodista uruguayo, es docente e investigador en la
Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor de varios grupos
sociales.
Más información: http://alainet.org
http://www.eluniversal.com.mx/nacion/162916.html
Globalización madre de debacle en 2008
Especialistas coinciden en que la especulación de bancos de inversión de EU y de países europeos, y la pobre regulación y supervisión detonaron el problema financiero. La situación se agravó con el encarecimiento de alimentos y energéticos; éste redujo ingresos de estadounidenses que tenían créditos hipotecarios a tasas muy bajas y los puso en serios aprietos para enfrentar al pago de todas sus deudas
Muchos no creyeron que lo que inició con un problema de falta de pago en el sector hipotecario de Estados Unidos se convirtiera en el monstruo de una crisis financiera de magnitudes mundiales. Analistas y el mismo gobierno estadounidense afirmaban que se trataba solo de un sector de la economía y que había solidez suficiente en las instituciones financieras y en las autoridades supervisoras para detener el problema y un posible contagio.
Sin embargo, las noticias que se generaban daban signos de que el monstruo tomaba magnitudes incalculables. Ahora, después de que el gobierno de Estados Unidos lo dejó crecer, aún no se sabe si ya alcanzó su mayor tamaño, lo que lo hace más peligroso.
Pero ¿cuál fue el problema? ¿por qué creció tanto el monstruo?
Especialistas coinciden en que la especulación de bancos de inversión de Estados Unidos y de otros países, en especial en Europa, y una falta de regulación y supervisión detonaron el problema y cuando se generó la primera alerta, probablemente era muy tarde para poner un freno.
La situación se alimentó con otra especulación, la de alimentos y energéticos. Los estadounidenses con créditos para comprar casas a tasas muy bajas vieron cómo el incremento en el costo de alimentos y sobre todo de los energéticos poco a poco les reducían sus ingresos para poder hacer frente al pago de todas sus deudas adquiridas.
Mientras que las instituciones dieron crédito hasta a quien no lo pedía aprovechando el boom inmobiliario y la baja en las tasas de interés, aumentaron su cartera de riesgo, la cual colocaron en los mercados financieros para obtener más ganancias.
La burbuja revienta con el alza en el costo de energéticos que afectó el pago de las hipotecas, y tiró el precio de las viviendas, que no podían ser tomadas nuevamente para solicitar un crédito adicional.
El impacto fue mayúsculo para las instituciones que no pudieron respaldar la deuda de alto riesgo que fue colocada en los mercados en forma de bonos, lo que provocó una secuencia en cadena y afectó a las instituciones bancarias hasta el punto de convertir el problema en una crisis de dimensiones mundiales.
FEBRERO 6Las acciones en Wall Street sufren sus peores pérdidas en casi un año, después de que se diera a conocer que la actividad en el sector de los servicios clave de Estados Unidos disminuyó inesperadamente en enero. Los temores de que la peor recesión en el sector inmobiliario en Estados Unidos en 25 años contagie a los otros sectores están debilitando el mercado.
FEBRERO 10
Los ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales del G7, Grupo de los Siete países más industrializados del mundo, advierten sobre el empeoramiento de la economía. Las pérdidas ocasionadas por la crisis hipotecaria en Estados Unidos pueden llegar —dicen— a los 400 mil millones de dólares.
FEBRERO 13
Las pérdidas sufridas por las empresas japonesas financieras debido a la crisis hipotecaria en Estados Unidos se han duplicado en los últimos tres meses de 2007, informa la agencia que se encarga de vigilar el sistema bancario en Japón, la FSA.
MARZO 06
La crisis se extiende. Después de sobrevivir buena parte del brete financiero sin muchos sobresaltos, los fondos de cobertura y otros inversionistas están enfrentando una nueva amenaza: los bancos que les prestan dinero están pidiendo su devolución.
MARZO 11
Los bancos centrales realizan otro intento coordinado para aliviar las condiciones en los mercados de crédito, con una ayuda de 200 mil millones de dólares. El esfuerzo para contrarrestar el empeoramiento de la crisis crediticia global lo hacen la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco Central Europeo y los bancos centrales del Reino Unido, Canadá y Suiza.
MARZO 17
Los precios de las acciones caen a nivel mundial, como reacción a la noticia de que uno de los bancos de inversiones más antiguos de Estados Unidos, el Bear Stearns, fue vendido para salvarlo del colapso.
MARZO 18
Los bancos de inversión Goldman Sachs y Lehman Brothers revelan que sus beneficios se han reducido a la mitad por la escasez de crédito durante el primer trimestre.
ABRIL 6
El director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, afirma que se requiere la intervención gubernamental a nivel global para mitigar la actual crisis de los mercados financieros. Dice que la crisis es mundial y que podría afectar también a países en desarrollo como China e India.
MAYO 22
El banco suizo UBS se convierte en uno de los más afectados por la crisis crediticia y lanza una emisión de derechos preferentes de 15 mil 500 millones de dólares.
JUNIO 19
JULIO 13
Indy-Mac, uno de los principales bancos hipotecarios de Estados Unidos es intervenido por el gobierno. Se trata del segundo banco más importante de la historia de Estados Unidos que se derrumba.
JULIO 15
Las autoridades financieras intervienen para ayudar a dos de las instituciones financieras más importantes de Estados Unidos, Fannie Mae y Freddie Mac. Ambas organizaciones poseen o garantizan la mitad de las deudas hipotecarias en ese país, con un total de 5 mil millones de dólares. Que dos instituciones financieras tan grandes quiebren sería casi impensable y provocaría un caos en la economía estadounidense.
AGOSTO 14
Se informa que las economías de los 15 países de la Unión Europea se contrajeron 2% entre abril y junio. Se trata del primer declive desde su creación en 1999.
AGOSTO 25
La crisis financiera podría “alargarse por un tiempo considerable”, advierte el vicegobernador del Banco de Inglaterra. Charles Bean asegura que el problema financiero es tan grave como en la década de los años 70 y que cada vez que los mercados empiezan a recuperarse estalla “otra granada”.