Virtudes Prusianas

VIRTUDES PRUSIANAS (Brandenburgo-Prusia, Alemania):
Perfecta organización * Sacrificio * Imperio de la ley * Obediencia a la autoridad * Militarismo * Fiabilidad * Tolerancia religiosa * Sobriedad * Frugalidad * Pragmatismo * Puntualidad * Modestia * Diligencia

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jueves, 15 de octubre de 2009

Para vivir mejor hay que actuar ¿ Tendremos el valor ?


En el pasado, lo normal era sentarse a la mesa a comer con la familia, los amigos, o la comunidad a la que pertenecíamos. Charlar, intercambiar experiencias y socializarse. El centro de la comunidad y de la familia giraba en torno a la comida, nuestro sustento.

  
Hace más de 200 años, con la revolución industrial, llegó también la revolución social del hogar. La industrialización acabó penetrando muy rápido en sectores como la alimentación y la vida social.

Hoy en día, la familia no se reúne en muchos casos ni siquiera alrededor de la mesa. Trabajan uno o los dos progenitores fuera de casa. Comen en el trabajo, y quizás los niños también en la escuela. Los hijos se echan todo el día fuera de casa, en la escuela, con los amigos, las actividades extraescolares, etc. Llegan a casa y en muchos casos tampoco cenan con sus padres, pues estos llegan tarde del trabajo, o sus horarios no compaginan.

Todo este descontrol ha traído los siguientes problemas:
  • Una vida de estrés diario y continuo que nos afecta directamente a la salud.
  • Una precaria educación social, ética y moral para los hijos.
  • Una precaria alimentación fuera de casa y con comida rápida o industrial.
  • Un deterioro progresivo de la salud.
  • Un deterioro claro del entorno familiar y la unidad del hogar.
  • Una sensación enorme de vacío y falta de sentido a nuestras vidas.
Además de todo esto, el ritmo de vorágine consumista en el que estamos envueltos, hiere de muerte cada día a nuestro entorno y a nuestro planeta. Para llenar ese vacío que sentimos recurrimos a las cosas materiales, el dinero, los lujos, etc, pero no nos percatamos de que estos no son más que un placebo temporal a corto plazo.

 
Carolyn Steel en su libro "Hungry City" nos describe un concepto que ya se está convirtiendo en una realidad: Las ciudades acabarán pasando hambre. A primera vista puede parecer alarmista, pero lo cierto es que hay millones de personas ya están pasando hambre en las ciudades. Una superpoblación de las mismas, llenas de gente que no produce sus propios alimentos, está llevando a una súper explotación de los campos con sistemas agrícolas insostenibles y dependientes del petróleo, está minando los recursos hídricos y naturales de nuestros campos. Además, el cambio climático acelerado por toda la producción de gases de efecto invernadero derivados de nuestro sistema de vida industrializado, provocará todavía más sequías, desastres climáticos y grandes pérdidas de cosechas.

 
Hoy por hoy, sólo con los desastres naturales que está sufriendo Asia, hay muchas ciudades donde la comida escasea y el precio de los alimentos se ha puesto por las nubes. Esto por no hablar de toda la gente de países subdesarrollados (por culpa del primer mundo) que está pasando verdadera hambre y desnutrición, la vergüenza del S.XXI.

 

 
Hay varios conceptos que debemos de tocar para empezar a cambiar toda esta situación antes de que a nivel personal nos pille el toro. Digo a nivel personal, porque parece que a nivel global no sabemos tomar decisiones, cambiar las cosas o dar marcha atrás, por eso la gran revolución de este siglo ha de nacer de la decisión personal del individuo que acabe arrastrando a los demás individuos a tomar medidas. Si esperamos a que nuestros gobernantes, estados, instituciones, etc, tomen medidas, si me permiten la expresión, “estamos jodidos”.

Esta es una pequeña lista de puntos que debemos cuidar:
  • Nuestra seguridad alimentaria: No depender de proveedores ajenos a nosotros, desconocidos o lejanos para sobrevivir (importante el concepto de “sobrevivir”).
  • Nuestra calidad alimentaria: Saber de dónde viene lo que comemos, como ha sido preparado o cocinado. Somos lo que comemos.
  • Nuestra calidad social: Reunir a la familia, el hogar o los amigos es necesario para nuestra salud física y psicológica. Nadie puede enfrentarse a la barrera de la soledad durante mucho tiempo.
  • Nuestra salud: El estrés, la falta de sueño, la mala alimentación, la “mala leche”, los humos, el tabaco, el alcohol excesivo, la comida rápida… todo daña directamente nuestro organismo, y todo nuestro ser, de una manera u otra.
  • La salud y el futuro de nuestros hijos: Una correcta alimentación, una vida social en familia (sea cual sea el concepto de familia), una correcta educación ética y moral en respeto y tolerancia, una correcta educación intelectual.
  • La salud de nuestro planeta: Es nuestra pequeña burbuja en el universo, nuestra pequeña y delicada nave espacial, además de nuestra casa, y nuestro propio ecosistema del cual hemos surgido… si lo destruimos, nos estamos autodestruyendo.
Hay cientos de modelos de vida que podemos seguir, muchos de ellos completamente válidos, pero irónicamente la sociedad occidental autoproclamada como primer mundo, y de naturaleza parásita, ha decidido decantarse por la más destructiva de todas.

Hay muchos movimientos sociales y organizaciones de gente concienciada que están intentando cambiar las cosas, y todos ellos están aportando su granito de arena (más allá del radicalismo que no lleva a ningún sitio en ningún entorno o ideología) para hacer de este cambio una realidad.

Ecologistas, cooperantes humanitarios, movimientos sociales y espirituales, movimientos de alternativas al capitalismo, tendencias slow, agricultores ecológicos, urbanos o permacultores… son algunos de ellos. También se está trabajando en el marco de la política, la economía y las energías renovables. Pero aquellos que tienen el poder, el dinero y el control de los recursos naturales no renovables no están por la labor de cambiar las cosas, y luchar en contra del interés, es complicado… pero no imposible. Entre todos podremos cambiar las cosas, sólo espero que no sea demasiado tarde.

Para terminar me gustaría quedarme con el concepto que Carolyn Steel ha acuñado: Sitopía. Procedente de la unión de dos raíces griegas: Sitos, que significa comida, y Topos, que significa lugar (emulando el concepto utopía, que significa “lugar bueno”).

Sitopía es entonces un “lugar de comida” o un entorno creado alrededor de la comida, nuestro sustento, motivo de socializarse, no sólo para consumirla y alimentarnos, sino también para producirla, prepararla, etc.
En experiencias propias y de otros puedo asegurar que el trabajar para producir tu propio alimento hace que necesites de tu comunidad más cercana, tu familia, y lógicamente la producción se convierte en producción de todos los que trabajan en ella, compartiendo nuestro tiempo, nuestra comida, nuestros recursos, nuestras experiencias, etc.

Hay muchos proyectos arrancados por el mundo entero donde se está “reinsertando” al individuo industrializado en comunidades que producen sus propios alimentos con un éxito impresionante, hasta tal punto que la gente que lo ha probado asegura que la experiencia le ha abierto los ojos para “vivir la vida de verdad”.

En Galicia, los mayores siempre dicen: “Donde hay comida, hay xente.” (Donde hay comida, hay gente).

 
Fuente: http://www.cityhuerto.es

domingo, 7 de septiembre de 2008

Generación agotada

Generación agotada

Nacieron en la última parte del siglo 20.Viven en una transición provocada por muchas revoluciones: la mediática, la cibernética, la sexual y la político-social. Las crisis han sido y son parte de su realidad cotidiana.

Los anticonceptivos y la revolución sexual les permiten tener relaciones sexuales sin casarse.
Posponen la edad de la boda y la llegada de los hijos (que son menos). Los homosexuales, las
lesbianas, los bisexuales, los transexuales salen a la luz, exigen respeto y, por fin, se integran al
panorama social. Hablan de todo, sin tapujos.

Los privilegiados estudiaron y soñaron con una carrera que ayudara a cambiar el mundo. Los no privilegiados vieron crecer el abismo entre su mundo y el otro, cuando el campo se terminó y los salarios se degradaron. Los obreros que antes comían tres platos del portaviandas, hoy se conforman con un refresco y una bolsa de fritos. Nutrirse es misión imposible; matar el hambre, consigna para sobrevivir.

Presenciaron la caída del muro que algunos interpretaron como un nuevo amanecer de paz y armonía. Los suspicaces intuyeron que al faltar el totalitarismo resurgirían las rencillas, los resentimientos y las luchas reprimidas, pero no resueltas. Y resurgieron.

La frivolidad es su norma de vida: si no es espectáculo que divierta no vale la pena. Los
artistas, los de verdad y los de paja (creados por los medios), valen por el dinero que generan, no por su talento. Incluso los no artistas serán famosos durante 15 minutos, anunció Warhol. El narcomundo, infierno o paraíso, es omnipresente.

La juventud, la delgadez, el dinero y el consumismo son los nuevos dioses de su Olimpo. Las arrugas, las canas, el cansancio, un cuerpo normal, no usar accesorios o ropa de marca son pecados imperdonables que los condenan al ostracismo social.

Importa discutir y defender los valores, no ponerlos en práctica. La doble moral (aceptada tácitamente) construye un sólido edificio sobre tales cimientos.

El catolicismo pasa de ser refugio espiritual a distinción clasista. Dime con qué grupo estás y te diré por qué escala crees que llegarás al cielo. Los sacerdotes se vuelven mortales y la parafernalia eclesiástica, junto con la jerarquía, se ven obsoletas y rancias.

El capital cambia de inversión a especulación. El mundo dice que se globaliza (sólo una parte se puede dar ese lujo) y se agrava la polarización entre el primer y el tercer mundos.

México sigue empantanado, a pesar de la alternancia iniciada por un presidente con muchísimos altibajos. Los insaciables partidos se enriquecen y se adueñan del País. La impunidad sigue imperando en nuestras vidas. Para qué denunciar, si no sucede nada.

El empleo deja de ser de planta y con prestaciones. Sus contratos son temporales aunque duren 10 años, pero no acumulan antigüedad ni prestaciones. Trabajan jornadas dobles sin pagos extras bajo la
espada de Damocles: 'Hay cientos esperando tu puesto'. La ley los protege, pero se hace de la vista gorda cuando las empresas se salen con la suya.

La mayoría quiere primero tener y luego ver si puede ser. Al casarse desean empezar con todo. Un solo sueldo no alcanza. La pareja debe trabajar. Hay que integrar las tareas domésticas y la intensa vida social. Si llegan los hijos, a buscar guarderías. Corren todo el día. Uno para un lado, la otra, para el otro. Se reencuentran en la noche, siempre cansados.

El estrés, la presión alta, los infartos y la depresión son familiares cercanos. Consumen Prozac como antes consumíamos 'salvavidas'.

Carro del año, vacaciones al sitio de moda, colegios caros (no necesariamente buenos), la acción en un club difícil de pagar, la casa en la colonia debida y el conservadurismo a flor de piel. Qué flojera Chiapas: son todos pobres e indígenas.

Hable usted con ellos y compruébelo: están exhaustos. Si pudieran, dormirían una semana completa. Les falta sueño y les sobra cansancio de tanto correr tratando de morder su propia cola. Es la generación joven agotada.

Antes de morirse, deberían detener su tiovivo y bajarse a respirar, a ver las montañas, a dar gracias por estar vivos y a comerse un helado sin hacer nada. La vida también es eso.
Respuestas interesantes


Rosaura Barahona


Comentario de mi, desde este blog:

Yo comentaré que cuando era adolescente y leia Businessweek a los 16 o 17 años el mundo corporativo o ser rock star me cegaban. No he conocido a la fecha a alguien de 16 aos adentrado en las reformas de Stempel en GM o cuando aun Welch era el rey del mundo corporativo, el arribo de Gerstener a IBM, etc. etc. Muchas cosas pasaron en como fui dirigiendo mi vida y no fui ni una cosa ni otra (aunque conservo el gusto por esos temas) pero el camino ha sido muy interesante, el dinero no me ciega, ni siquiera esa vida "de excelencia y éxito" y glamurosa me atrae ya, soy feliz como soy, no seré rico, ni me interesa, de la vida necesito poco y de lo poco que necesito cada vez lo quiero menos. Se que el dinero no me compra. Creo que mi vida actual dista mucho del alter ego que hubiera tenido siendo un mando medio o alto en una corporacion desalmada y fria con ejecutores igualmente desalmados y frios y un ejército de ciervos y soldados razos con sueños de grandeza pero que no son mas que mediocres sedados en sueños de realización y grandeza tomados prestados de escaparates en sus colonias y rumbos prestados mientras laboran como son Santa Fe, Polanco o incluso la Del Valle y las más de las veces de los estupidizantes anuncios del su lider espiritual, mejor dicho material: la TV. A decir verdad a ultimas me dan muchas ganas de sentir lo que es arar la tierra y ver como brotan las plantas y sentir el cansancio del trabajo noble y aunque no sea asi se que lo que hago actualmente y como lo hago rompe moldes y reinstauran principios olvidados como confianza, rectitud, valor a la palabra dada y me reconforta descubir como la gente al sentir este trato descubren algo nuevo, más allá de contratos o formalismos o poses, de una corbatita o una Mont Blac, una actitud de respeto y sincerdidad honesta entre personas. Hay ya por ahi algunos que a esta tendencia de mandar a volar las cosas "del mundo exitoso" le estan nombrando "vivir lento" como en escandinavia o Antipreneurs como apareció designado en un reciente articulo en Businessweek. Algunas compañias incluso lo incentivan con modernos modelos de empleo com Bestbuy (USA)

El dinero el exito y la posicion son cosas que muchas veces solo buscamos para congraciarnos y elevernos por sobre otros a los que no importamos y que en el fondo tampoco son importantes para nosotros. Si nunca has tenido, ok date el gusto y estrena, usa, pero no pierdas tu yo y tus sueños, atrevete a diferenciarte y a valorarte no seas el "yo también" de la oficina, mejor se el "yo tan bien" tan bien que vivo y me encuentro, rno bajo las leyes ajenas de la vaciedad material si no las otras que a ti te rijan. Desscubramos el como vivir bien, desesclavicémosnos.

Entonces, solo entonces abriéndose a la posibilidad tal vez vean lo enfermo y enajenado que es tan solo por ejemplo circular en es ritual absurdo como cardumenes autómatas a diario, de un lado al otro de la ciudad creyendo que el mundo pesa sobre ustedes cuando no son mas que engranes que felices se entregan al desgaste y deterioro.

Preguntense ¿ Qué es vivir bien ? y ¿ De qué me sirve ganar mas si de fondo vivo irrealizado y esclavizado ? El dinero solo es un medio no un fin, el exito solo es un parametro social, lo importante es como te sientes por dentro.


Y yo me siento muy muy bien.

El editor