Licenciada Josefina Vázquez Mota
Coordinadora del Grupo Parlamentario del PAN
LXI Legislatura
Josefina,
Déjeme primero presentarme, soy un ciudadano, como cualquier otro que votó en el 2006 por Felipe Calderón Hinojosa, pero que además, luchó bravamente, denodadamente por su causa: Empecé un blog http://mexicoliberal.blogspot.com el mismo día que iniciaron las campañas políticas por la presidencia de la República, día en que el candidato del PRD Andrés Manuel López Obrador tenía 40 por ciento de la intención de voto. Decidí en enero de 2006 que la causa de Felipe merecía todo mi apoyo, para evitar regresar al México populista de los años 70’s con AMLO. Así que tomé la causa de FCH como mía, escribí mucho, participé en las Redes Ciudadanas del propio López Obrador, en foros como Lupa Ciudadana y en la calle, en las escuelas, en las preparatorias, en las universidades en donde conseguí dar conferencias y debatir con los izquierdistas, populistas que defendían la causa de AMLO.
Me atrevo a escribir esta carta, después de verla en TV Azteca junto con el Dip. Luis Enrique Mercado defendiendo el alza generalizada de impuestos que envió el Sr. Presidente a la Cámara para su discusión. Francamente muy pobre su defensa pero sobre todo desconcertante y decepcionante precisamente por venir de Ud.
Así es, me siento totalmente desconcertado de su actitud, en realidad mi primer desconcierto nació cuando Ud como jefe de campaña acompañaba a Calderón con la retórica de que “las urnas hablaron”, a lo que siguió aquello de “rebasar por la izquierda”. Josefina, si yo, Ud, Calderón mismo hizo una campaña de derecha económica, de Capitalismo, y salieron con eso, dando la espalda a todos los que pensábamos en un cambio genuino que nunca llegó.
Me atrevo a escribirle por que Ud escribió el epílogo en los apuntes de Mises sobre los Problemas Económicos de México, ahí escribió para empezar;
“Los problemas de un sistema económico eficiente y justo, no son políticos ni técnicos, son morales e intelectuales. Si sus ciudadanos creen en la fuente inagotable de un estado proveedor, irán hacia lo profundo del abismo. La civilización de los países depende de su bienestar material. Mientras más rica sea la nación, se podrá formar hijos talentosos y más podrá dedicar a su educación y la salud. Y solamente hay una forma para enriquecer a una nación: trabajando y produciendo masivamente, mejor y más barato.”
Así es Josefina, si sus ciudadanos creen que el Estado es la fuente inagotable proveedora de beneficios, si creen que es Dios y Santa Clós, nos iremos a lo más profundo del abismo. Para allá vamos Josefina, precisamente por eso por el Estado proveedor profundamente corrupto e ineficaz. Ud. lo sabe, dentro de su conciencia que Oportunidades, que, por cierto Ud. dirigió durante el mandato de Vicente Fox no sirve para erradicar la pobreza. ¿De qué le sirve a un pobre educarse si le es imposible encontrar un trabajo, o si lo encuentra es mal pagado? Son paliativos, pero no es arma eficaz para el combate a la pobreza. Y México lo que necesita es ya cambiar el modelo asistencialista por un modelo que propicie el crecimiento económico, y éste es imposible con altos impuestos. Imposible Josefina Ud. lo sabe, lo sabe muy bien.
Escribe Ud, que solamente hay una forma para enriquecer a una nación: Trabajando y produciendo, pero para poder producir se tiene que ahorrar, como escribió Ud. en el segundo párrafo:
“La formación de capital es una bendición para la comunidad. Mientras más sea el monto del capital disponible, mayor será la productividad de la mano de obra y los salarios. La propiedad privada de los medios de producción es el cimiento de la civilización, de la democracia política y de la riqueza de las naciones. La motivación de las ganancias es el vehiculo del progreso.”
La formación de capital, es resultado del ahorro Josefina y Ud. lo sabe muy bien, sin acumulación de capital monetario es imposible invertir, tenemos que recurrir al capital acumulado, al ahorro extranjero para tener capital disponible que se invierta. ¿Cómo quiere Josefina que se forme capital con la constante expoliación del gobierno a sus ciudadanos y que esa riqueza ahorrada se destruya en acciones asistencialistas, y en mantener una masa burocrática enorme? ¿Cómo Josefina va este país a tener crecimiento económico si no se les permite a sus ciudadanos ahorrar y formar capital? Por eso, me siento confuso, aturdido cuando la oigo defender una propuesta que va a descapitalizar que va a reducir el capital no sólo no se va a formar se va a destruir y la oigo afirmar que esta propuesta va a beneficiar a los pobres. No la entiendo, en serio, no la entiendo es totalmente incongruente con lo que Ud. escribió.
Escribe también en este párrafo “Mientras más sea el monto del capital disponible, mayor será la productividad de la mano de obra y los salarios.” Así es Josefina, mientras mayor sea el capital invertido por habitante mayor la productividad, mayores los salarios, más empresas, más productos, más variedad de todo, eso es lo que determina el crecimiento económico y no un 2 por ciento a toda transacción para dárselo a los pobres, así, me perdona Josefina pero ese dos por ciento como lo plantean, es dinero que se va destruir que se va esfumar, y que tanto se necesitaría para formar capital.
Prosigue su escrito con el siguiente párrafo.
“Propiedad privada, mercados libres, iniciativa individual, gobierno limitado y vigilante bajo un estado de derecho y, en un campo nivelado, oportunidad para todos, es lo que cincela la democracia liberal……distinto a mayoría de votos.”
Propiedad privada, así es Josefina, eso Ud lo sabe, eso no existe en México, es una graciosa concesión de los políticos, y el ISR es una apropiación de la propiedad privada. Mercados libres, esto significa cerrar la secretaría de Economía, alejarse del intervencionismo y del socialismo que conlleva la “rectoría” del Estado. Los mercados libres funcionan sin rectoría, Josefina, Ud lo sabe.
Gobierno limitado, que cumpla con lo que debe de cumplir: Proporcionar seguridad física y patrimonial y que imparta justicia y que nos deje trabajar en paz, que se mantenga lo más alejado posible de nuestras vidas.
Termina Josefina su escrito con el párrafo: “Lo que México necesita es libertad económica. La gran revolución de las ideas de libertad sigue siendo la tarea más urgente en nuestro país, so pena de perder otros cien años de nuestro futuro. Las cartas están echadas."
¿Vamos a perder otros cien años “combatiendo a la pobreza” de forma asistencialista, como en los últimos ochenta, o vamos a emprender la gran Revolución, las cartas están echadas Josefina, tiene Ud ahora en este momento la grave oportunidad de desligarse de su jefe, de ser congruente con sus ideas, las ideas libertarias. Puede Ud ser el líder, el estadista que tanto México necesita y promover en sus palabras una auténtica Revolución, una gran Revolución. No podemos seguir por el mismo sendero que hizo colapsar a la Unión Soviética y el bloque socialista, no podemos seguir con un Estado socialista, no podemos seguir con la vieja retórica de la “Justicia Social” y la “redistribución de la riqueza”. Tenemos que seguir el ejemplo de países como Singapur, como Hong-Kong, Irlanda, Estonia, incluso China e India. Pero lo que no podemos es seguir con la misma inercia, con las mismas ideas, con el mismo estatismo, resolviendo la inmediatez de un boquete fiscal, sin ver el futuro.
Sabe Josefina, quisiera morir en un México Libre, en un México rico, quisiera ver que los paisanos, aquéllos que migraron, regresan de EU a su patria que ya les ofrece oportunidades de desarrollarse, tal y como pasó con Irlanda.
Ayúdeme Josefina a hacer realidad mi sueño, que sé también es el suyo. Emprendamos una Revolución, no podemos quedarnos pasmados, impávidos con lo mismo de siempre. Este México necesita un cambio genuino, o en sus propias palabras, las cartas están echadas…
Reciba un cordial saludo
Ing. Rodolfo Sosa Cordero.
México Liberal.
Esta carta fue enviada a la Lic. Vázquez Mota y copiada en su sitio en la red Social Facebook http://www.facebook.com/pages/Josefina- ... 0568862188
jueves, 24 de septiembre de 2009
Se arrepienten los rijozos azules del 2006: México Liberal, (violento, altivo y mentiroso manipulador) pro Felipe Calderón del Ing. Rodolfo Sosa se muestra ahora decepcionado. ¡ Vaya tontez costosa !
martes, 2 de diciembre de 2008
La brutalidad israelí (judía) sionista en medio oriente.
En serio que los judios - israelies que no esten de acuerdo con esto deben hacer algo ya pues ver esto genera demasiado antagonismo contra todos en general y...
Nada más vean estas fotos de la ofensiva israelí en Libano en el 2006, usando armas verdaderamente infernales.
viernes, 28 de noviembre de 2008
Votaste
¿Por quien votaste?
En adelante cuando alguien se queje de la situación del país hay que hacerle estas dos preguntas.
- Si no votó entonces que se calle y se aguante.
- Si votó por Felipe a pesar de su campaña sucia y corrupta entonces hay que contestarle; ¡En el pecado está la penitencia! Votaste por la corrupción, la impunidad y la hipocresía que era evidente, ¿de que te quejas? Ya tienes lo que querías.
Lo malo es que pagan justos por pecadores, como siempre. Hay muchos millones de mexicanos patriotas honestos que cumplen con sus deberes cívicos que enfrentan y sufren las consecuencias de la mayoría de la población apátrida y corrupta; porque como dice el dicho; el que calla otorga y además se hace cómplice. Si el 60% de la población no vota automáticamente está aceptando la corrupción y la impunidad porque esa es la característica de la clase política actual, esa es la situación de México. Una mayoría de agachones apátridas y una minoría tratando de salvar al país.
Los enemigos de México ya los conocemos y se lo recordamos; son los siguientes;
- 60 % de agachones pasivos que se abstienen de votar y por lo tanto dejan la puerta abierta del país para que lo invadan los corruptos.
- Televisa y TV Azteca
- La mayoría de las estaciones de radio del país
- La mayoría de los medios impresos
- El Consejo coordinador empresarial
- Una parte de la alta jerarquía católica
- El jefe del ejército Mexicano apoyado por una parte de este. Hay una parte descontenta con el actual Jefe.
- El PAN de Felipe Calderón y su mafia corrupta y asesina
- El PRI federal de Beltrones, Gamboa, Labastida y los Salinistas
- El PRD de los chuchos
- El Panal De Elba Esther
- El Verde dizque ecologista
- El poder ejecutivo
- El Congreso federal con sus excepciones minoritarias en todos los partidos
- La suprema corte de justicia
- El IFE
- Las trasnacionales
- La DEA, el FBI, la CIA
- El presidente Bush de Estados Unidos
- El presidente Rodríguez Zapatero de España
- Los líderes sindicales y sindicatos charros; Deschamps, y demás fauna corrupta
- El sindicato petrolero
- Elba Esther Gordillo
- Carlos Salinas de Gortari
Toda esta gente trabaja en contra de los intereses de México.
En las próximas elecciones vote por alguien que no esté conectado con todos estos cómplices del desastre mexicano. Guarde esta lista para que esté pendiente y no cometer más errores.
miércoles, 15 de octubre de 2008
"Me presionaron": Juan Carlos Ugalde
Sumemos esto al libro de Jose Antonio Crespo y tendremos una idea muy muy clara de lo que sucedio en ese periodo electoral... algunos ya lo intuíamos y otros preferirán negarse y cerrar los ojos para no incomodarse.
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“Me presionaron…”
Luis Carlos Ugalde
Poco menos de dos años después de abandonar la presidencia del IFE, Luis Carlos Ugalde decide hacer revelaciones. Un ejemplo, entre muchos: El 2 de julio de 2006, ella y Vicente Fox –quien buscó impedir a toda costa el triunfo de López Obrador e insistió en no retirar los spots de la campaña negativa–, así como el propio Felipe Calderón, lo presionaron para que anunciara prematuramente tendencias electorales en favor del michoacano. En su libro de memorias, titulado Así lo viví. Testimonio de la elección presidencial de 2006, la más competida de la historia moderna de México, de cuyo original Proceso obtuvo una copia, Ugalde se pregunta si el actual ocupante de Los Pinos pudiera haber ganado sin la intervención de Fox, los virulentos spots y las campañas inequitativas…En una selección de Alvaro Delgado, presentamos fragmentos del texto, que será publicado por la editorial Grijalbo.
Proceso / Eran las 10:30 de la noche del jueves 30 de octubre del 2003. Estaba con mi novia, Lía Limón, en una cena en casa de su amiga Lorena Reveles, en la colonia Del Valle de la Ciudad de México. Esa noche era particularmente relevante para mí. Al día siguiente la Cámara de Diputados elegiría y votaría a los nuevos consejeros del Instituto Federal Electoral que, de acuerdo con la Constitución, fungirían en el cargo hasta el 2010.
(…) Sonó mi celular. Contesté. Del otro lado de la línea estaba Elba Esther Gordillo, coordinadora del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Cámara de Diputados.
(…) Me dijo que le daba mucho gusto informarme que “los compañeros del PRI” me querían proponer para ser presidente del IFE. (...)
— Te agradezco mucho la deferencia y, por supuesto, acepto ser considerado y votado como nuevo consejero presidente del IFE –contesté a Elba Esther. (…)
Concluida la conversación, regresé a la sala donde Lía y sus amigas continuaban disfrutando de la cena. Le pedí que nos fuéramos. (…) Mientras nos despedíamos, sonó nuevamente el celular. Una voz me dijo:
— Háblale a Roberto Madrazo, a la suite del hotel Four Season, y dile lo que le tienes que decir.
La voz anónima colgó sin dejar rastro ni señas de lo que significaba hablarle a Madrazo y decirle “lo que le tienes que decir”.
(…) Hablar con Madrazo era importante porque, en ese mes de octubre de 2003, crecía la versión de un creciente distanciamiento entre él y Elba Esther Gordillo (…) Era indispensable, por lo tanto, contar con el aval de ambos para generar confianza en el PRI.
(…) Ya en el coche, en el trayecto a mi casa, finalmente llamé al Four Seasons (…) y contestó la voz de Roberto Madrazo. “¿Qué era lo que le tenía que decir?”, pensé nuevamente. No iba a ofrecer nada a cambio (…)
— Roberto, habla Luis Carlos Ugalde. Te llamo para agradecer tu confianza para ser considerado como nuevo presidente del IFE. Ten la seguridad de que el IFE se conducirá con legalidad e imparcialidad, y que siempre existirá un canal de diálogo con todos los partidos políticos. (…)
— Muchas felicidades, Luis Carlos –dijo Madrazo antes de colgar. No sabía entonces que, tiempo después, al amparo de una interpretación legal, el PRI de Madrazo pediría al IFE y a mi persona aliviar y “facilitar” el pago de su deuda (multa de mil millones de pesos por el Pemexgate), y que la negativa a hacerlo contribuiría a sembrar la distancia.
Los recomendados *
A pesar de que, sin lograrlo, intentó influir en algunas decisiones del IFE, mi experiencia con Elba Esther Gordillo fue cordial durante esos primeros meses. Sólo años después, el 2 de julio de 2006, intentaría presionarme. Maldeciría mi nombre.
(…) Pocas semanas después de haber llegado al IFE, cuando discutíamos el nombre del nuevo secretario o secretaria ejecutiva, luego de revisar decenas de nombres hubo una candidata finalista: María del Carmen Alanís, directora de Capacitación Electoral y Educación Cívica del IFE. Poco antes de votar el nombramiento, Fernando González, yerno de Elba Esther, me llamó. Me expresó que su jefa estaba preocupada por la cercanía de Alanís con el diputado Manlio Fabio Beltrones. Temían que por medio de ella el diputado interviniera en la vida interna del instituto. (…)
Le dije a Fernando que, al margen de la cercanía de Alanís y Beltrones, la propuesta de ella era mía, no de él. Le narré que la conocía de años (…) Después de escucharme, Fernando reiteró que si nombraba a Alanís como secretaria ejecutiva habría molestia y desconfianza. “Dile a Ugalde que Alanís les va a hacer mucho daño”, habría dicho Elba Esther en esos días, según me narró Fernando tiempo después.
(…) En los primeros meses del 2005 el entonces diputado del PRI Manlio Fabio Beltrones me mandó un mensaje con el nombre de un candidato para que fuera nombrado contralor del IFE. (…) Entrevisté al enviado de Manlio Fabio. Se trataba de José Manuel Moreno Aguiñiga (…)
Avisé al recomendador que no había apoyo para la designación (…) Un amigo me dijo: “Manlio nunca olvida, cuídate”. En esta ocasión, además, había un dato muy peculiar. José Manuel Moreno Aguiñiga era concuño del diputado Beltrones. Estaba casado con Carmina Sánchez, hermana de Sylvia Sánchez, esposa de Beltrones.
Castañeda y Elba Esther
(…) (Jorge) Castañeda me platicó tiempo después que Elba Esther Gordillo “coqueteó” en varias ocasiones con la idea de que él fuera el candidato de Nueva Alianza. En 2005, según él, tanto el presidente Fox, como su esposa y Santiago Creel, secretario de Gobernación, le habían dicho a Elba Esther que Castañeda le quitaría votos al PAN y que era necesario desechar la idea. No obstante, ella jugó con la posibilidad, incluso la víspera de que (Roberto) Campa fuera postulado. No sólo eso: El 30 de mayo del 2006, a pocas semanas de la jornada electoral, Elba Esther le dijo a Castañeda por última vez que, si aceptaba la candidatura, ella quitaba a Campa. La condición implícita era que declinara a favor de Calderón antes de la jornada electoral. Castañeda podía ser un candidato exitoso, pero nada justificaría que esa candidatura afectara la candidatura del PAN.
(…) Miguel Ángel Jiménez, operador muy cercano a “la maestra”, me narró algo semejante: Castañeda había sido el candidato natural de “la maestra”, pero las encuestas mostraban que le “robaría” votos a Calderón: de acuerdo con las encuestas internas que Jiménez revisaba, generaba 6% de la intención del voto, pero le reducía votos al futuro candidato del PAN. Y por esa razón, según Jiménez, porque le restaba votos a Calderón, “la maestra” optó por la candidatura de Roberto Campa.
Fox contra AMLO
(…) Poco antes de que iniciaran las campañas presidenciales, el gobierno de Vicente Fox lanzó, en enero del 2006, una campaña masiva en radio y TV para presumir los logros de su administración. Los spots buscaban influir en el ánimo de los ciudadanos (…) Nunca se refirió a López Obrador por su nombre, pero el destinatario de sus críticas era claro.
Rubén Aguilar, vocero del presidente Fox, me platicó tiempo después que el presidente actuaba por iniciativa propia, porque estaba convencido de que había que defender su proyecto de gobierno (…)
“Fox pensaba que México no podía regresar a la época del PRI, bajo la sombra de un populista como López Obrador”. Más que un asunto de favorecer a Calderón, lo esencial era que AMLO no ganara.
“Para Fox no importaba si Calderón estaba de acuerdo o no con su estrategia. Para él lo importante era garantizar que se mantuviera su proyecto de gobierno y que AMLO no llegara a Los Pinos. Fox pensaba que era su derecho actuar y que no violaba ninguna ley al hacerlo”, me dijo Rubén Aguilar.
(…) La mañana del domingo 19 de febrero de 2006, antes de acudir al IFE para presidir la reunión en la que se aprobaría el acuerdo de neutralidad, fui a Los Pinos, motu proprio, a conversar con el presidente de la República (…) Supe, por su rostro adusto y distante, que la conversación sería álgida.
(...) Recuerdo que la primera vez que comí con él en Los Pinos, en julio del 2004, me aseguró que sería plenamente neutral en 2006.
(…) Su rostro de aquella primera comida contrastaba con el que tenía esa mañana, mientras ingresaba en la sala acompañado de Carlos Abascal, secretario de Gobernación.
Sus primeras palabras fueron de reclamo. Me dijo que no le veía sentido a esa reunión. Que acababa de leer en los periódicos que ya estaba todo listo para prohibirle hablar, decir, actuar. Si su opinión no contaba, dijo, ¿cuál era el propósito de ese encuentro? Ante su pregunta dije: “Señor presidente, al margen de que ya esté todo acordado, vengo a exponerle las razones por las cuales hemos decidido aprobar las medidas de neutralidad”. No había concluido mi primera idea cuando me interrumpió. Se quejó de que el presidente de la República no pudiera hablar ni decir lo que pensaba, incluso si atacaban a su esposa, Marta (…) Me dijo que era respetuoso de la ley y de las instituciones. Que respetaría al IFE el 2 de julio, pero me reclamó: “No se valen estas prohibiciones”.
— Señor presidente, hace seis años, como candidato opositor, usted exigió que el gobierno se mantuviera al margen de las elecciones y acusó al entonces presidente de la República y al PRI de querer organizar un fraude y manipular la elección. Me parece que para ser congruente debe usted ser sensible a las acusaciones que ahora le hacen el PRD y el PRI –le dije a Fox. Ante mi cuestionamiento, dijo que las condiciones del país eran muy diferentes: “Antes había abusos, ahora no”.
Ninguno de mis argumentos parecía convencerlo. Sus derechos políticos y su deseo de influir en el electorado le importaban más que su obligación de mantener la gobernabilidad del país.
(…) Esa mañana supe que el presidente no sería un activo para el proceso electoral y que el IFE y demás autoridades electorales tendrían que ir solos a la contienda más conflictiva de la historia moderna de México.
La interrogante central es si el conflicto después del 2 de julio es consecuencia de que las contiendas fueron inequitativas. Si Fox no hubiera hablado y los empresarios no hubieran transmitido sus spots, ¿López Obrador habría aceptado el resultado que no le favoreció? Y, más importante quizá, ¿habría ganado Felipe Calderón?
Lo que a Ugalde le faltó
Hacia las 11:40 de la noche (del 2 de julio de 2006), poco antes de entrar a la última sesión del Consejo General, cuando iba a bordo de la camioneta que me transportaba a la sala de sesiones, hablé con el presidente. La charla fue ríspida y desagradable.
— Señor presidente, como ya lo ha escuchado, la elección está tan cerrada que no pudimos anunciar quién ha ganado la elección para presidente de la República.
Esperaba una respuesta de apoyo institucional. No la hubo. Con tono seco y altivo me dijo que era una lástima que no hubiera anunciado ganador. Según él, todas las encuestas “serias” mostraban un ganador claro (…) Me dijo que estaba colocando al país en una situación de ingobernabilidad por no haber dado ganador.
En ese momento me enojé y exalté. ¡Cómo era posible que Fox le reclamara a la autoridad electoral y, con sus palabras, sugiriera como error no dar ganador! El IFE es una autoridad que da resultados si los hay, y nuestra función no era anunciar triunfos “para que hubiera gobernabilidad”, sino dar resultados, aunque éstos fueran que, con base en la información dura, todavía no había ganador. (…)
Con su tono y actitud, Fox pretendía transferirme a mí la culpa de la posible ingobernabilidad del país. Olvidaba que sus declaraciones durante las campañas habían contribuido a construir un clima conflictivo. Molesto, le dije:
— Mi función como presidente del IFE es respetar los acuerdos del Consejo General y acatar la decisión del Comité del Conteo Rápido. El comité me informó que la elección está tan cerrada que es imposible saber quién ganó. Y así lo hice.
Colgamos de manera abrupta. Yo estaba bastante molesto. Supongo que él lo estaba más.
Cuando estaba bajando de la camioneta (…) Ríos Camarena recibió en su teléfono una llamada de Elba Esther Gordillo.
— Habla Elba Esther Gordillo. Comuníqueme con Luis Carlos Ugalde –le dijo la lideresa magisterial.
— El doctor Ugalde no puede tomar la llamada, está a punto de entrar a la sesión del Consejo General.
— ¡Cómo que no puede tomar la llamada! Usted no sabe quién soy.
Mientras caminábamos para ingresar a la sala de sesiones, observé a Alejandro contrariado. En ese momento no sabía con quién hablaba. Elba Esther le decía:
— Necesito hablar con él, porque está poniendo al país en una situación muy grave. Necesito hablar con él antes de que inicie la sesión.
Ríos Camarena insistió:
— No puedo comunicárselo.
La doble negativa de Alejandro enfureció a “la maestra”. Ella había sido gestora de mi elección como presidente del IFE en 2003 y en el momento más crítico de mi gestión mi secretario particular le negaba hablar conmigo. Lo insultó y le dijo que se arrepentía de haber votado por mí como presidente del IFE años antes.
— Ha sido el peor error de mi vida –dijo Elba Esther.
Alejandro cortó la llamada. (…) Eran las 11:45 de la noche. Mientras entrábamos en el salón de sesiones sentí un ambiente tenso. Muy diferente de la sesión de esa mañana. Sonó nuevamente el teléfono de Ríos Camarena.
— Necesito hablar con el consejero presidente.
Era nuevamente Elba Esther Gordillo.
— No puede tomarle la llamada –reviró Ríos Camarena.
— Dígale que le faltó valor para decir quién ganó.
(…) Tiempo después una persona que había presenciado la conversación de Elba Esther con mi secretario particular me narró que estaba furiosa. Quería que anunciara que Calderón había ganado. Al colgar (…) habría dicho:
— Le faltaron huevos a Ugalde.
La incongruencia de Calderón
(Ese mismo 2 de julio, antes de que Ugalde hablara con Fox, Ríos Camarena había contestado otra llamada.)**
(Ríos Camarena) me dijo: “Felipe Calderón quiere hablar contigo”. Hice una exclamación silenciosa con los brazos, en tono de rechazo. (…) Todas las reglas eran conocidas y estaban a la vista. (...)
— El doctor Ugalde no está tomando llamadas de ningún candidato –contestó de manera inmediata Ríos Camarena, al observar mi reacción. Del otro lado de la línea insistían en que Calderón quería hablar conmigo.
— Lo lamento –dijo Ríos Camarena–, es una decisión tomada hace días y no hablará con ningún candidato.
Desde las 4 de la tarde Felipe Calderón tenía la certeza de que había ganado la elección, y quería que el presidente del IFE lo anunciara (…) Sin embargo, partía de un error. Efectivamente, iba literalmente arriba en la mayoría de las encuestas de salida, pero la distancia que lo separaba era tan pequeña que el conteo rápido sería insuficiente para determinar, con plena certeza, que el candidato del PAN era el triunfador esa noche.
(Durante la campaña, cuando el TEPJF ordenó al IFE suspender los spots donde se calificaba a López Obrador como “un peligro para México”, Calderón también había hablado telefónicamente con Ugalde.)
Argumentó que si el IFE los prohibía (los spots), se estaría limitando la libertad de expresión y se daría un golpe a la democracia. Su tono de voz reflejaba molestia. Expresó que era inadmisible que los consejeros cediéramos frente a las pretensiones del PRD. Me dijo que tenía derecho a decir lo que pensaba, y que el IFE no se lo podía prohibir. (…)
Le dije que la señal del Tribunal Electoral era muy clara. “Los magistrados quieren que se detengan las campañas negativas. Si no lo hacemos nosotros –explicaba–, lo harán ellos, y yo no puedo permitir que el IFE sea omiso frente a un mensaje claro de los magistrados”. (…)
El tono de la charla era áspero. Calderón insistía en que no teníamos derecho a retirar sus spots.
— Lo lamento mucho, pero mi voto es a favor del retiro de los spots y no lo cambiaré –reiteré al candidato del PAN.
Con el paso del tiempo he recordado varias veces esa conversación. He reflexionado sobre el contraste entre el Felipe Calderón que como candidato era defensor de la libertad de expresión, a costa de lo que fuera, y el Felipe Calderón que como presidente publicó una reforma constitucional, en noviembre de 2007, que prohíbe el tipo de publicidad política que él mismo empleó contra AMLO y que defendió ante mí en abril de 2006.
(El 28 de agosto de 2007, por la noche, Ugalde se reunió con el presidente Calderón.)
Sabía que, dadas las posturas claras de los actores, PRD y Manlio Fabio Beltrones (PRI), la decisión final (de remover a los consejeros) dependía de él y de su partido. (…) En contraste con la última vez que habíamos conversado, ahora lo notaba dubitativo y ambivalente.
(…) Mientras yo hablaba, observaba su gesticulación y su actitud. Se veía preocupado. Antes de entrar en su oficina esperaba una ratificación de su promesa de diciembre de 2006, de que defendería la independencia del instituto (…)
— Presidente, mi cargo me obliga a defender al IFE. No es correcto ni bueno para el país que para lograr una reforma fiscal y lograr una aparente reconciliación nacional, ficticia y pasajera, se sacrifique al IFE y a sus consejeros.
Esperaba que el presidente me atajara para decirme que defendería al IFE. Esperaba que el Calderón demócrata que yo recordaba saliera a darme la garantía de que cuidaría a las instituciones. Esperaba la empatía del jefe del Estado mexicano. Esperé en vano (…)
